Fecha de presentación: enero, 2020 Fecha de aceptación: febrero, 2020 Fecha de publicación: abril, 2020

 


La formación continua del profesorado como contenido de la actividad pedagógica profesional de los directivos en las instituciones educativas: reflexiones necesarias

The continuous training of teachers as a content of the professional pedagogical activity of managers in educational institutions: necessary reflections

 

Dr. C Lázara Bastida Lugones[1]

lbastidalugones@gmail.com

 ORCID: https://orcid.org/0000-0002-0749-570X

 

Dr. C Liset Valdés Abreu [2]

lisetvaldesabreu@gmail.com

ORCID: https://orcid.org/-0000-0003-1671-844X

MSc Marbelys Cuellar Gutiérrez[3]

morbelys@dpe.ss.rimed.cu

ORCID: https://orcid.org/0000-0002-0713-0217

 

Cita sugerida (APA, sexta edición)

Bastida Lugones, L., Valdés Abreu, L. & Cuellar Gutiérrez, M. (2020). La formación continua del profesorado como contenido de la actividad pedagógica profesional de los directivos en las instituciones educativas: reflexiones necesarias. Revista Mapa, 9(19), 156- 166. Recuperado de http://revistamapa.org/index,php/es

 


 

 

 

 

 


 


RESUMEN

Las diferentes perspectivas con las que se analiza en Cuba la calidad de la Educación conducen, de una forma u otra, a valorar la importancia que tiene el docente en el logro de las aspiraciones educativas planteadas por la sociedad. En este caso, las valoraciones acerca de cómo lograrlas, descansan en la necesidad de atender a la formación continua del profesorado como contenido de la actividad pedagógica profesional de los directivos de las instituciones educativas con el propósito de que puedan desempeñar su función de acuerdo con las exigencias y emergencias de la realidad educativa. Con este interés se recomienda de manera especial las reflexiones que en torno al tema se abordan en el presente artículo.

Palabras Claves: actividad pedagógica profesional, formación continua del profesorado, directivos, instituciones educativas

 

ABSTRACT

The different perspectives with which the quality of Education is analyzed in Cuba lead, in one way or another, to assess the importance of the teacher in achieving the educational aspirations raised by society. In this case, the evaluations about how to achieve them, rest on the need to attend to the continuous training of teachers as content of the professional pedagogical activity of the directors of educational institutions with the purpose that they can carry out their function in accordance with the demands and emergencies of the educational reality. With this interest in mind, the reflections on the subject discussed in this article are especially recommended.

 

 

 

Keywords: professional pedagogical activity, continuous training of teachers, managers, educational institutions


INTRODUCCIÓN

El sistema educativo en la República de Cuba ha valorado el papel de las instituciones educativas en el proceso de formación continua del profesorado y, de hecho, los directivos escolares han tenido la responsabilidad de asegurar y participar en este proceso. En los documentos normativos para cada curso escolar por más de tres décadas, se ha precisado que una de las vías más importantes para el aumento progresivo de la calidad de la educación es, sin dudas, la de incorporar a la formación continua del profesorado los aspectos teóricos, políticos y prácticos de los diferentes subsistemas del Sistema Nacional de Educación.

Así, las problemáticas y las posibles soluciones llegan a explicitarse en el currículo como contenido de las disciplinas o se concretan en la vinculación directa del profesor en formación inicial mediante el componente laboral con los docentes en el ejercicio de su actividad pedagógica profesional.

Si bien en las indagaciones sobre los nuevos desafíos a los que debe enfrentarse el profesorado, las competencias y sus múltiples conceptualizaciones- incluidas en ellas las formas de enseñar y aprender-inducen a pensar en cambios en el proceso formativo de los docentes y en el acceso a su formación continua para institucionalizarlas, incentivarlas, alcanzarlas, redimensionarlas y evaluarlas sistemáticamente, no siempre se ha tenido en cuenta la necesidad de concebir propuestas teóricas y prácticas, que sean expresión de la especificidad del proceso de formación continua de los directivos en las instituciones educativas.

Los argumentos que se esgrimen a favor de esta concepción no sólo son teóricos, sino que la experiencia práctica ha llegado a legitimar el proceso como un rasgo distintivo del sistema de formación docente en Cuba, llegando a asegurarse que los profesores graduados y los profesores en formación inicial  pueden dinamizar el proceso de transformaciones promovidas por la política educacional para las instituciones educativas, al colaborar en su profundización, establecimiento y perfeccionamiento por lo que debiera a su vez potenciar su capacidad pedagógica y sus posibilidades de perfeccionamiento o formación continua y  convertir justamente esta tarea en una acción formativa de gran relevancia.

Visto desde esta perspectiva en el presente artículo se propone una mirada al proceso de formación continua del profesorado en las instituciones educativas y se convierten en el referente que impulsa el perfeccionamiento de la actividad pedagógica profesional de los directivos escolares en dichas instituciones.

 

 

DESARROLLO

Al analizar las conceptualizaciones de formación continua y formación permanente del docente se advierte que se han encontrado puntos convergentes y divergentes con el término de educación continua, educación permanente y educación a lo largo de la vida, nótese como se hace evidente entre ellos un fin común, es decir, el constituirse en nociones necesarias para la actualización y profesionalización docente desde la capacitación y superación postgraduada de manera sistemática.

Las referencias que se han encontrado se refieren a autores como Cruz (2010) y Davini (2007), quienes comparten el criterio de que la formación continua debe proyectarse en la institución educativa, a partir del diseño de proyectos y acciones que sean aceptadas por la comunidad educativa y, por tanto, contar con el compromiso efectivo y afectivo de los diferentes agentes ajustados al contexto.

Sin embargo otros autores como Zabalza (2003), expone que la formación continua de profesores tiene que sustentarse en un nuevo perfil del docente, que responda a las funciones sustantivas que identifican a las Instituciones de la Educación Superior , a los nuevos saberes, a las situaciones en que estos se desarrollan y a la predicción del conflicto; en tanto  Perrenoud (2004), la visualiza como una de diez competencias de referencia consideradas para el profesor de Educación Básica: “organizar la propia formación continua”, lo que en el contexto actual, además de abrir nuevas miradas a su contextualización a la Educación Superior, apunta a un nueva percepción en torno a las conceptualizaciones renovación e innovación pedagógica. 

Un análisis crítico sobre el tema, permite convenir con el criterio que apunta hacia la necesidad de incorporar al proceso de formación y desarrollo profesional del profesorado nociones fundamentales acerca del diseño curricular, la sociología de la educación, metodologías de investigación, entre otras como vías para elevar el desempeño profesional del docente no solo en contextos áulicos, sino también en la propia institución según señala (Tedesco, 1995).

Desde esta perspectiva es posible afirmar según señala (Bastida 2009), que la formación a la que se accede en las Instituciones de Educación Superior no siempre se apunta con claridad a solucionar los problemas de la formación continua y de la formación permanente como trayectos necesarios para lograr la profesionalización docente.

La idea anterior advierte que la formación continua no puede ser considerada un aspecto ajeno al trayecto indispensable en el desarrollo de las competencias del docente, de manera que estos estén abiertos al cambio y en el que la autoformación sea una de las vías expeditas para lograr mayor influjo social, transformador y de mayor orientación humanista.

Se hace evidente que la formación continua no se puede reducir a un bagaje de conocimientos o habilidades, ya que en la actualidad se demanda de la riqueza espiritual, del crecimiento personal /profesional y el ser humano debe tener sensibilidad ética, sensibilidad estética, sentimientos de responsabilidad y compromiso para enfrentar los retos y por consiguiente debe estar también direccionada al mejoramiento humano.

En tal sentido el proceso de formación continua de los docentes de las instituciones educativas se concreta en la elevación de la profesionalización docente y, por ende, en su desempeño profesional. Esta tarea, por tanto, implica que a los directivos escolares se les encarga la responsabilidad de guiar el proceso de familiarización, desarrollo y evaluación de la formación continua y permanente de los docentes para su desempeño profesional, al tomar como escenarios el aula, las actividades pedagógicas, metodológicas y sindicales que configuran el sistema de trabajo en la institución educativa.

De acuerdo con lo planteado en los documentos normativos del Ministerio de Educación de la República de Cuba (MINED) para la formación del profesorado se considera que por su carácter  debe ser una actividad sistémica, planificada, coordinada y desarrollada de manera que se garantice el proceso formativo en su doble dimensión: personal y profesional, y el director de cada institución educativa se erija como el docente  que cumplimenta la política educacional en la medida que en su intervención  directiva se convierte en el principal  gestor, en tanto se considere  que la enseñanza no debe verse alejada de la dirección.

Asumen así, como parte de su actividad pedagógica profesional los directivos la responsabilidad de demostrar a los docentes sus conocimientos acerca de la política educacional y el compromiso con la labor que realizan.

En tal sentido desde el ejercicio de su actividad directiva se les encarga la conducción de tareas pedagógicas profesionales para las cuales se prepara, de manera que puedan demostrar al colectivo pedagógico la planificación, organización, ejecución y control de actividades como : diagnosticar los procesos que ocurren en los grupos escolares, dirigir el aprendizaje de los escolares en atención a la diversidad, utilizar la metodología de la investigación educativa en la búsqueda y solución de problemas, diseñar estrategias pedagógicas para el trabajo formativo con sus alumnos, planificar y ejecutar actividades metodológicas, desarrollar actividades de preparación y orientación familiar donde además implique a los  organismos y organizaciones de la comunidad.

 

Evidentemente la base de todo este proceso está fundamentada en la formación en y para el trabajo pedagógico profesional que se alcanza en el vínculo directo y activo de aprender en la práctica sin excluir el tratamiento académico, el ejercicio de la indagación científica y la propia reflexión metodológica de los problemas que se le presentan a los docentes durante su formación continua. Se advierte así, una concepción sustentada en la integración sistémica y permanente con la labor docente e investigativa que se desarrolla por los directivos escolares en el que se amplían los espacios e influencias que intervienen en el logro de los objetivos propuestos.

Con esta concepción la formación continua del profesorado se convierte en contenido de la  actividad pedagógica profesional de los directivos escolares y  se asume  como uno de los procesos sustantivos que desarrollan los directivos escolares para la formación pedagógica profesional, en  la cual las funciones de dirección están dirigidas a elevar la optimización del proceso pedagógico, utilizando como marco el propio sistema de trabajo de la institución educativa, en el que se genera la participación de todos los sujetos a partir de la unidad en la intervención formativa que por su naturaleza político e ideológica y metodológica  está  estrechamente vinculada al trabajo para lograr los objetivos de cada nivel educativo y concretar el proceso de transformación de la institución educativa.

Esta posición implica que la forma en que los directivos escolares trabajan por lograr sus objetivos adquiere características particulares en dependencia de la instancia en que ejercen las funciones directivas: el director participa en el proceso de manera protagónica, actúa como facilitador y coordinador de todo el proceso formativo, organiza el trabajo de la institución educativa y garantiza la preparación de los sujetos implicados. Asimismo, es el encargado de evaluar el proceso de formación continua del docente. Los subdirectores son los encargados del asesoramiento metodológico, en tanto los jefes de ciclo, grado y/o departamentos docentes, tiene una participación esencial en el proceso pues como miembros del consejo de dirección de cada institución educativa son los encargados de concretar las decisiones organizativas y de preparación, así como ejecutar acciones metodológicas y de control.

Pero, todo este proceso está mediatizado por la influencia de las estructuras de la dirección integrada provinciales y municipales a las que se le encarga la preparación del director para su dirección, con énfasis en aquellos procesos que tienen lugar en la institución educativa, en los métodos, técnicas y estilos de dirección que den respuesta a las necesidades formativas de estos profesionales de la educación y en consecuencia en la calidad de la formación de los niños, adolescentes y jóvenes.

El director de la institución educativa, por tanto, está llamado a optimizar los recursos humanos, materiales y financieros, concretar e integrar las decisiones políticas con implicaciones directas en los resultados planteados por la Política Educacional del país. Desde esta perspectiva, dirigir la formación continua del profesorado pone atención al desarrollo del proceso de enseñanza - aprendizaje y esto supone garantizar el enfoque profesional pedagógico de sus contenidos, el cumplimiento de la interdisciplinariedad como principio del currículo y el enfoque desarrollador y ético – humanista de la formación del educador.

Se advierte entonces que el director al organizar el trabajo en la institución educativa no sólo crea los espacios para desarrollar las habilidades investigativas, sino que las considere la vía fundamental para perfeccionar el trabajo metodológico. El procedimiento a seguir para lograrlo no es independiente al sistema de trabajo, pero sí reconceptualiza el estilo de trabajo de la institución educativa.

 

Al considerar que la propia institución educativa es un espacio esencial para la formación continua del profesorado supone entender que es en ella donde profesores en formación y profesores en ejercicio aprenden unos a formarse como profesores y otros a consolidar el   ejercicio de su `profesión, y los directivos escolares como responsables de este proceso deberán cumplimentar determinadas tareas relacionadas con la planificación, organización, ejecución y control.

CONCLUSIONES

Llegado a este punto se advierte que la formación continua del  profesorado como contenido de la actividad pedagógica profesional de los directivos escolares supone que el director, al ejercer sus funciones, consiga que todas las influencias formativas estén dirigidas a orientar y preparar a los docentes para dar respuesta a las necesidades y demandas de la institución educativa,  y por ello, debe priorizar la  preparación de cada uno  y de todos, como colectivo pedagógico, para que sean capaces de dirigir el proceso formativo con la integralidad que se define en el currículo institucional y desde esta influencia favorecer el desarrollo personal y profesional de los docentes en formación y los docentes en ejercicio de su actividad  profesional.

Esto presupone que la formación continua de profesores se centre en la solución de problemas basados en los conocimientos teóricos y prácticos de los directores con su equipo de trabajo, en la necesaria unidad en el accionar de las influencias formativas que la propia práctica exige. Por ello, el carácter reflexivo y crítico que este proceso supone, exige la participación activa, democrática, flexible, abierta al cambio de todos los directivos implicados en la formación continua del profesorado.

Por tanto, esta concepción de la formación continua del profesorado, vista como contenido de la actividad pedagógica profesional de los directivos escolares, en la institución educativa y desde ella, no se percibe como una actividad más, sino como parte de la propia actividad de dirección escolar; pero por la especificidad e impronta que  deja en el proceso de formación de los escolares de los diferentes subsistemas del SNE  se le deberá conceder un rasgo distintivo, que supera la dimensión práctica para redimensionar el alcance ético -  pedagógico y  profesional de la dirección en este ámbito.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Bastida Lugones, Lázara, (2009) La dirección de la formación inicial de los profesionales de la educación. Tesis en opción al grado científico de Doctora en Ciencias Pedagógicas. Universidad de Cienfuegos

 Cruz, D. E. (2010). Estrategia de gestión de la formación continua académica de docentes universitarios en ejercicio. Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Pedagógicas. República Dominicana

Davini, M. C. (1995) Educación permanente en salud. Recuperado de: http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/173954/1/Educacion%20permanente%20en%20salud.pdf.

Delors, J. (1996). La educación encierra un tesoro. Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación del Siglo XXI. Madrid: Ed. Santillana/ UNESCO

García Ramis, Lisardo, 1996. Los retos del cambio educativo, Ciudad de la Habana: Editorial Pueblo y Educación.

Perrenoud (2004). Diez nuevas competencias para enseñar. México: Editorial Grao. 

Tedesco, J. C. (1995). Profesionalización y capacitación docente. Buenos Aires: UNESCO

Tunnerman, C. (2000). La educación en el horizonte del siglo XXI. UNESCO. Caracas: de http://unesdoc.unesco.org/images/0012/001204/120441so.pdf

UNESCO (2009). Comunicado de la Conferencia Mundial de Educación Superior 2009, las nuevas dinámicas de la Educación Superior y de la investigación para el cambio social y el desarrollo. París: UNESCO.

Zabalza, M.A. (2003). Las competencias docentes del profesorado universitario. Calidad y desarrollo profesional. Madrid: Narcea.

 



[1] Profesora Titular, Investigadora Auxiliar, Instituto Central de Ciencias Pedagógicas de Cienfuegos, Cuba

[2] Profesora del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas de Cienfuegos, Cuba

[3] Profesora del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas de Cienfuegos, Cuba