Fecha de presentación: junio,
2020 Fecha de aceptación: agosto, 2020 Fecha de publicación: octubre, 2020
Towards a methodological
approach in the Academic Committees of the Masters. Conception for its
realization in practice
Dr. C Lázara Bastida
Lugones[1]
ORCID:
http://orcid.org/0000-0002-0749-570X
Dr. C Liset Valdés
Abreu[2]
lisetvaldesabreu@ gmail.com
ORCID:
http://orcid.org/0000-0003-1671-844X
Dr.C Hector
Martínez Ochoa[3]
ORCID:
http://orcid.org/0000-0003-4227-9022
Cita sugerida (APA, sexta edición)
RESUMEN
La dinámica
de procesos educativos en función de los cambios socio - económicos, científicos
y la esencia humana de la educación, son referentes importantes para comprender
la superación profesional que requieren los pedagogos en la actualidad. Los
directivos y los docentes encargados de
dirigir los comités académicos de las maestrías son, en última instancia, los
que aplican las políticas de acuerdo a sus realidades. Es el pensamiento de
estos o de los grupos que integran, los que hacen viable o no las altas metas
estatales; luego el factor humano, su preparación, implicación, disposición y
el nivel de conciencia con que asumen la tarea, debe ser considerado como
núcleo central de la superación profesional, en tal sentido se justifica la
atención prioritaria al trabajo metodológico que se exige día a día en el
funcionamiento de los comités académicos de las maestrías, pero conseguir que éste incida en la transformación de la
situación actual, demanda, en nuestra opinión, un enfoque diferente de la
cuestión, en tanto, se asuma que en educación, lo metodológico no puede verse
como una parte del proceso de dirección sino como la esencia misma de esta
actividad.
Palabras Claves: comités
académicos de las maestrías, superación profesional, trabajo metodológico
ABSTRACT
The dynamics of educational processes based on
socio-economic and scientific changes and the human essence of education are
important references to understand the professional improvement required by
pedagogues today. The directors and teachers in charge of directing the
academic committees of the master's degrees are, ultimately, those who apply
the policies according to their realities. It is the thinking of these or of
the groups they make up that make the high state goals viable or not; then the
human factor, their preparation, involvement, disposition and the level of
consciousness with which they assume the task, must be considered as the
central nucleus of professional improvement, in this sense the priority
attention to the methodological work that is demanded day by day is justified
in the functioning of the academic committees of the master's degrees, but
ensuring that it affects the transformation of the current situation, demands,
in our opinion, a different approach to the question, as long as it is assumed
that in education, the methodological cannot be seen as a part of the
management process but as the very essence of this activity.
Keywords: awareness raising,
educational care, educational research, methodologies, teacher training,
university students
INTRODUCCIÓN
El
sistema de trabajo metodológico está dirigido a perfeccionar y optimizar los
recursos materiales y humanos en función de alcanzar la calidad del proceso
pedagógico y, particularmente de enseñanza- aprendizaje, en correspondencia con
las exigencias y necesidades de formación de los profesionales concretado en
los objetivos que se establecen en los diferentes niveles de ejecución. Él es
expresión de la adecuada integración de las formas individual como colectivas
de gestión de la preparación del docente para que pueda contribuir de manera
exitosa al cumplimento de los objetivos.
El
carácter sistémico del trabajo metodológico es un rasgo esencial de esta
actividad y supone asumirlo desde los diferentes niveles estructurales y
delimitar las funciones de los profesores miembros de los comités académicos de
las maestrías en relación con aquellos que tienen la responsabilidad
institucional de dirigir el proceso según la estructura de dirección que están
comprometidos con su gestión, ello supone, planificar, organizar, regular y
controlar, en correspondencia con lo analizado anteriormente.
De tal
caso, la diferencia en la labor de los jefes a las diferentes instancias se
manifiesta en la forma de dirección, el modo en que se asegura el
éxito del proceso y ,sobre todo, en el tipo de relaciones de dirección que se
implican, de esta manera, las
responsabilidades de los diferentes dirigentes del proceso, destaca la
cooperación entre ellos para establecer
la línea de trabajo, asegurar el estilo de dirección a seguir, mientras que la
subordinación metodológica permite establecer la secuenciación del método y
la forma de trabajo.
Estas
condiciones del trabajo metodológico confirman su importancia en la dirección
del proceso y, sobre todo, en una de sus aristas fundamentales, elevar la
calidad en la preparación del docente para el cumplimento de sus funciones,
pues mediante él se propicia la orientación y generalización de las mejores
experiencias de los diferentes colectivos, así como trazar estrategias
pedagógicas generales que contribuyan al perfeccionamiento del proceso docente
educativo.
Lograr
que la estructuración del trabajo metodológico en colectivos, guiados por los
directivos correspondientes en cada una de las diferentes formas de superación
postgraduada, es responsabilidad entonces de la dirección de cada centro; es
esta última quien establece las condiciones concretas para desarrollar esta
labor. Según plantean las indicaciones para el postgrado, el coordinador del
comité académico se reconoce como el máximo
responsable en la dirección del mismo. Este aspecto se legitima además en
los documentos normativos que establece
el Ministerio de Educación Superior (MES) entre ellos: reglamento de la
educación de posgrado de la República de Cuba. Resolución no. 132/2004,
modificaciones al reglamento de la educación de posgrado. Resolución 166/09,
normas y procedimientos para la gestión del postgrado, anexos a la resolución
132/2004, manual de normas y procedimientos para el trabajo de las secretarias
en las instituciones de educación superior. Resolución 184/11, sistema de
evaluación y acreditación de programas de maestrías. Resolución 25/14
DESARROLLO
De
manera particular para las maestrías y doctorados los documentos normativos
precisan que la condición metodológica de las actividades que se realizan
deberá responder a las diferentes formas de superación postgraduada priorizando
el control y la búsqueda de formas más efectivas que establezcan el vínculo
entre la preparación metodológica, la superación y el postgrado desde el cual
se debe connotar la evaluación como un aspecto esencial.
Explícita
además que la organización de la preparación metodológica que deben realizar
los comités académicos se dosifica durante todo el mes, por tanto, se alternan
las actividades según su alcance. En la primera semana del mes se dedicará a la
preparación metodológica a nivel de comité académico y a la reunión del claustro
que conforman las plantas de las maestrías; en las restantes semanas se
dedicará a las actividades de los diferentes cursos dejando la tercera semana
para la atención a tutores de los profesores matriculados. Se precisa además la
implicación que puede tener en esta tarea la coordinación con las DME, DPE y
facultades de Ciencias de la Educación de las diferentes Universidades del MES,
pero, sobre todo, se enfatiza en la auto preparación del profesor.
La experiencia en la evaluación externa
realizada por la Junta de Acreditación Nacional en Cuba (JAN) a las maestrías de Educación y Supervisión
Educativa en el curso escolar 2015/2016 permitió a la dirección del Instituto
Central de Ciencias Pedagógicas (ICCP), identificar la necesidad de organizar
el sistema de trabajo metodológico desde una concepción científico metodológica
de la dirección, articulando los espacios centrales y grupales en interés de
orientar el cambio metodológico desde la intencionalidad de las actividades en
sistema.
Esta proyección iniciada a partir de las
discusiones formales e informales de la dirección de la institución y los
miembros de los comités académicos de las maestrías tomó en consideración las
experiencias científico - metodológicas y los trabajos de tesis de maestría transfiriendo
y adaptando las ideas y propuestas. En este caso constituyen ideas recurrentes
y asumidas las siguientes:
1. Orientación
del trabajo metodológico a partir del dominio de los documentos normativos toda vez que, las actividades
que se desarrollen deben concretar las tareas y los modos de actuación
profesional; identificar a los participantes con las funciones profesionales al
ser manifestaciones comportamentales de la estructura interna de la profesión.
(Addine, Miranda y Páez, 2002).
Esta
idea se expresa en la organización y dirección del trabajo metodológico a
partir de las exigencias que demanda la práctica profesional, lo que implica la
necesidad de trabajar simultáneamente y de forma gradual en el desarrollo de
intereses, conocimientos y habilidades profesionales, así como en la formación
de una adecuada autovaloración de su gestión profesional y en el desarrollo de
un pensamiento reflexivo y flexible en la aplicación de dichos conocimientos y
habilidades a la solución de los problemas de la práctica profesional.
Por
tanto, todas las actividades deben favorecer una nueva jerarquía de motivos en
los docentes, influir en el autoconocimiento como una vía de autopreparación y
posibilidad de conformar el criterio epistémico y didáctico de su función docente
metodológica según las exigencias actuales y ello implica:
Por ello, es necesario
tomar en consideración tres ideas esenciales que desde el funcionamiento de los
comités académicos de las maestrías son necesarias para su ejecución:
Ø Desde la didáctica:
atender a los componentes del proceso, considerarlo un proceso de enseñanza
aprendizaje y sustentar su desarrollo en el método y las relaciones que se
establecen.
Ø Desde la política:
considerarlo un proceso de dirección y, por tanto, se planifica, organiza,
ejecuta, controla y evalúa.
Ø Desde la pedagogía: tener
en cuenta las características de los docentes, las exigencias del modelo
pedagógico y la dinámica en que se desarrolla el proceso docente.
2. Proyección
estratégica del trabajo que justifica la intencionalidad del
proceso pues todas las actividades
deberán orientarse a fundamentar desde el punto de vista psicopedagógico el
tratamiento de los contenidos de los cursos y los modos de actuación didáctico
a través de los cuales se desarrolla el pensamiento, los sentimientos y los
valores de los docentes a fin de atender y solucionar los problemas que plantea
la práctica educativa, dinámica y diversa, en correspondencia con las
exigencias socio - comunitarias así como las potencialidades de los
estudiantes. Además, deberán favorecer el desarrollo de prácticas
desarrolladoras, independientes, autorreguladas y responsables
individual/grupal en las que se integran las experiencias de cada contexto,
sobre todo, en atención a las relaciones que se producen entre investigación y superación en el trabajo
metodológico lo cual le imprime un rasgo distintivo al proceso. Por tanto,
deberán graduar la aproximación y tratamiento de contenidos y métodos según la
interrelación que propicia la confrontación de la teoría, en el contexto de
actuación pedagógica, en especial con la práctica pedagógica de los sujetos
implicados. (Bastida, 2002)
3.
El enfoque metodológico de la dirección: desde esta
posición se confirma que toda actividad de dirección tiene un carácter
metodológico, por tanto, desde el método y estilo de trabajo del consejo de
dirección se inicia la preparación metodológica del comité académico de la
maestría a partir de considerar como tarea fundamental de sus miembros modelar
a los sujetos implicados en el cumplimento de sus funciones. Se establece así el
consejo de dirección como el primer nivel de ejecución del sistema de
trabajo metodológico, y se crean las condiciones para que el director pueda
cumplir su función como principal organizador del proceso. Es a partir de su
intervención metodológica que ofrece las orientaciones que - con carácter
alternativo- se desarrollarán durante el mes en los comités académicos de las
maestrías. De esta forma, se logra la coherencia en el accionar frente a la
diversidad de encargos y se puede connotar la posibilidad de aportar desde la
experiencia al trabajo colectivo. (Bastida, 2002 - 2009)
4. El
taller como forma organizativa de preparación y socialización, implica asegurar su connotación como
espacio para el debate, la reflexión colectiva y propiciar una vía para elevar
el nivel científico-metodológico de los integrantes que participan en los
comités académicos de las maestrías. Por tanto, se sustenta en el intercambio
de experiencias prácticas y la reflexión teórica de una problemática con el
objetivo de modelar de manera conjunta, los modos de actuación de los sujetos
implicados. Por su naturaleza permiten motivar,
informar y orientar el desarrollo de capacidades pedagógicas profesionales de
los sujetos que asisten, para corregir su actuación profesional y consolidar
nuevas perspectivas y concepciones acerca del desarrollo de sus funciones.
En
consideración, el taller puede constituir una
experiencia de trabajo grupal que admite la participación de coordinadores de
los comités académicos; directivos y se puede planificar de acuerdo con las
necesidades reales del grupo hacia el que va dirigido; aborda una problemática
en su connotación teórica y práctica a la vez. Además, deberá integrar y
complementar al resto de las formas de preparación utilizadas, ofreciendo mayor
flexibilidad en su estructura y desarrollo, expresar el vínculo de lo
científico con lo metodológico. Luego, una condición esencial de un taller
metodológico que se asuma precisa la previa auto preparación de los docentes
para el debate de la problemática seleccionada, aportando las experiencias e
intercambiando profesionalmente, donde se infiere, que del mayor o menor nivel
de participación de los asistentes depende en gran medida el éxito de su
desarrollo.
5.
Prioridad
a la valoración integral de los resultados al asumir que para promover el cambio se precisa poner
atención, tanto en las limitaciones como en los avances, pero que estos últimos
permiten reconocer las potencialidades y con ello estimular la disposición a
identificar el resultado como punto de partida y no de llegada, entonces se
convierte así en una necesidad del docente develar sus reflexiones,
experiencias como expresión de su creatividad, compromiso y sentido de
pertenencia al centro. (Caballero, 2005, citado por Bastida, 2009)
En
tal sentido se expresa la propuesta que a consideración de los autores es
posible implementar en el Instituto Central de Ciencias Pedagógicas de Cuba (ICCP):
Al asumir
estas ideas la concepción sistemática que se propone implementar a partir del
curso 2019/2020 en el (ICCP), delinea
la relación estructura- función y objetivo del trabajo metodológico, asimismo
se asumen como espacios legítimos de concreción el sistema de reuniones y se
incluye como base del sistema, la autopreparación de todos los docentes, como
eje dinamizador la intervención de todos los sujetos implicados en el
funcionamiento de los comités académicos de las maestrías. Desde esta posición
se propone que se incluya la siguiente propuesta (López Rodríguez del Rey, & Lázara
Bastida, 2006):
Durante el
primer mes las actividades se realizan a nivel de centro y de grupo de trabajo.
En este caso, se dejan planteadas las formas de trabajar, tanto desde el punto
de vista organizativo como metodológico, y se concreta la intervención del
comité académico de cada maestría. Por tanto, se prioriza la reunión
metodológica, como una vía esencial para el trabajo.
En el segundo
mes de trabajo, se realizan las actividades a partir de los cursos, sobre todo,
en este último; se priorizan las actividades metodológicas demostrativas.
En el tercer
mes se inician los talleres metodológicos de socialización de experiencias y la
valoración de resultados. La primera para los cursos y el sistema de evaluación
previsto en la segunda, de manera que sirva de preparación para la reunión del
comité académico previo al consejo de dirección del trimestre que iniciará el
nuevo ciclo de trabajo.
Los directivos
principales se responsabilizan con la ejecución del sistema y en su método de
trabajo asumen el papel de orientadores, guías y despliegan el sistema de
ayudas necesarias para que el proceso se concrete.
El claustro de
profesores, y demás sujetos implicados colaboran con el desarrollo de las
actividades y participan en el seguimiento y valoración de estas experiencias.
La preparación de los cursos y el sistema de control estarán
incluidos en el sistema de trabajo de los directivos y profesores y sirven de
retroalimentación a estas actividades de manera que cada nivel las implicará
como actividades de total prioridad para que pueda cumplirse el sistema
propuesto.
De acuerdo con
la concepción que se presenta las actividades metodológicas deberán concretar
la siguiente estructura.
1. REUNIÓN METODOLÓGICA
Es la forma de trabajo docente-metodológico dedicado al análisis,
el debate y la adopción de decisiones acerca de temas vinculados al proceso
docente educativo para su mejor desarrollo. Es el tipo de trabajo docente
metodológico, en la que los participantes – coordinadores de comités
académicos, jefes de grupos- analizan, discuten
y llegan a conclusiones acerca de los aspectos metodológicos que influyen en
determinado problema pedagógico o didáctico de prioridad para la transformación
del proceso. Por tanto, en esta reunión se analiza la situación en la práctica,
se presenta el problema metodológico objeto de trabajo se precisan las causas y
el marco legal y teórico que sustenta la necesidad y posibilidades del cambio,
sobre todo, se deberán dejar claro los
aspectos normativos y teóricos que ayuden a la toma de decisiones con
el objetivo de garantizar el cumplimiento de las exigencias y necesidades de la
formación postgraduada de los profesionales, concretado en los objetivos
para elevar la calidad del proceso
docente y su resultado. Deberá quedar precisada la manera en que se debe actuar
en las diferentes actividades metodológicas de los niveles posteriores, así
como los criterios de medida del cambio. Por tanto, las conclusiones, los
acuerdos a que se arriben deberán dar cuenta de este nivel de orientación y de
la manera en cómo se controla el cumplimiento de esos acuerdos.
2. TALLER
METODOLÓGICO
Como forma organizativa del
trabajo metodológico se orienta a la discusión de propuestas, a la presentación
de experiencias que pueden y deben ser integradas o asumidas de manera
alternativa. Por tanto, se
desarrollan según las características y necesidades de los profesores, con previa auto preparación, esto facilita la participación
de todos los profesores. El taller cursa desde la presentación del tema por el
directivo del nivel organizativo que facilitará la presentación de las
experiencias y el intercambio profesional en un ambiente dinámico y flexible
para ajustarse a las necesidades que se presenten y garantizar se integren las
propuestas.
Se deberá plantear el objetivo para estimular a los participantes,
facilitar la exposición de los propósitos, los resultados que se esperan y los
criterios que ellos asumen para valorar los resultados. Es condición
esencial del taller que a partir del tema
que se define se expongan los conocimientos que sirven de base a la
experiencia, se presenten los resultados y se establezca una relación
dialéctica entre estos lo cual lleva a confirmar la valoración de los
conocimientos para la práctica, los modos de actuación que deberán continuar
perfeccionándose.
La reflexión
y la discusión grupal constituyen entonces dos formas específicas de
utilidad para el desarrollo de los talleres, pero el conocimiento mutuo que se
construya en la actividad deberá ser sistematizado con ayuda del facilitador al
finalizar el tema lo cual deberá considerarse un nuevo conocimiento construido
de manera colectiva.
Los
talleres no suplen ninguna de las formas de trabajo metodológico, sino que se
integran de manera armónica; pueden ser Talleres
Docente-Metodológicos que son aquellos en que las problemáticas
metodológicas objeto de análisis, reflexión y debate tienen una salida directa
a la dirección del proceso de enseñanza aprendizaje o están relacionadas con
insuficiencias o dificultades que manifiestan los profesores en su desempeño
personal como docente.
Los Talleres
Científico-Metodológicos tienen por su parte la función fundamental de
propiciar el debate sobre problemáticas relacionadas con los resultados de la
aplicación de métodos avanzados de enseñanza por algún docente, las cuales
pueden ser expuestas y valoradas como vía para estimular y elevar la
preparación profesional de los docentes.
El
carácter integrador de los talleres depende también de los sujetos que
participan, de la potenciación de todos y cada uno de los recursos que se ponen
en juego durante la actividad. Mientras la tendencia desarrolladora con que se
concibe y define el proceso de preparación y de esta forma se justifica en su
condición de aprendizaje en la práctica y para la práctica, resaltando la
importancia de la participación directa de naturaleza grupal, cooperativa que
concuerda con la concepción problematizadora que intenta saldar la dicotomía
que se produce entre teoría-práctica. Por lo general, se conciben como
actividades en las que puede participar un especialista o experto siempre que
permitan seguir un algoritmo previamente elaborado para guiar el proceso en la
práctica.
Todo este proceso está dirigido a promover una educación
desarrolladora, en correspondencia con el modelo genérico de la escuela cubana
y con las condiciones históricas concretas. En correspondencia con ello es
necesario que el trabajo metodológico desde una nueva perspectiva:
·
Debe
orientarse a las transformaciones y al perfeccionamiento del Sistema Nacional
de Educación en la República de Cuba.
·
Promoverá
la preparación para el desempeño de los docentes.
·
Asume
como punto de partida el encargo científico metodológico en cada nivel
organizativo.
CONCLUSIONES
La naturaleza
de la dirección de la superación profesional, convierte lo metodológico en un
aspecto esencial. Esto significa que toda la actividad de dirección propicie
una relación dialéctica entre la política y la didáctica. Esto se materializa
en la utilización de un método de trabajo colectivo, participativo que toma en
cuenta las potencialidades de los directivos y coordinadores para orientar,
planificar, dirigir y controlar el trabajo metodológico de los comités
académicos de las maestrías en función de los objetivos propuestos. Esta idea se
sustenta en que la dirección se encarga de un proceso que necesita integrar las
influencias para lograr los objetivos y además se ejerce sobre sujetos que
luego dirigen procesos más concretos, lo que explica que el método de dirección
incide necesariamente en el método del proceso docente educativo. Se asume, como aspecto clave de la
propuesta, el papel del coordinador del comité académico de la maestría en la
conducción de los cambios y en el desarrollo de los directivos que participan
de manera protagónica en la actividad de dirección. Para ello consideramos que
esta, más que una tarea del director, es, ante todo, responsabilidad de todos
los sujetos que conforman el comité académico de cada maestría. Su concreción
depende en primera instancia en la implicación de los grupos en la discusión,
reflexión y toma de decisiones sobre la base de las potencialidades de cada uno
de ellos.
REFERENCAS
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Lázara Bastida, 2006 La integración: claves para una práctica en las
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Universidad ,2006. Cienfuegos: MINED.
Valle Lima, Alberto, 2005. La
dirección en educación. La Habana: Apuntes.
[1] Profesora Titular,
Investigadora Auxiliar, Instituto Central de Ciencias Pedagógicas de
Cienfuegos, Cuba
[2] Profesora Titular,
Investigadora Auxiliar, Instituto Central de Ciencias Pedagógicas de
Cienfuegos, Cuba
[3] Profesora Titular,
Investigadora Auxiliar, Instituto Central de Ciencias Pedagógicas de
Cienfuegos, Cuba