Fecha
de presentación: agosto, 2022 Fecha de aceptación: octubre, 2022 Fecha de
publicación: diciembre, 2022
La tutoría virtual en la
carrera Licenciatura en Educación. Pedagogía Psicología, experiencias en la
Universidad de Cienfuegos
Virtual tutoring in the Bachelor of Education career.
Pedagogy Psychology, experiences at the University of Cienfuegos
MSc. Annieris Rodríguez Figueroa[1]
ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9644-0016
MSc. Miguel
Alejandro Pérez Egües[2]
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-0861-7991
MSc. Leticia del Carmen Torres
Zerquera[3]
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-1593-7459
Cita sugerida (APA, séptima
edición)
Rodríguez Figueroa, A., Pérez Egües, M. A. y Torres Zerquera, L. C.
(2022). La tutoría virtual en la carrera Licenciatura en Educación. Pedagogía
Psicología, experiencias en la Universidad de Cienfuegos. Revista
Mapa, 1(27), 1 –19.
http://revistamapa.org/index,php/es
RESUMEN
Durante
el período pandémico y pos pandémico se ha destacado la tutoría como forma de
organización de la influencia formativa en las universidades. En particular, la
sistematización de la experiencia de profesores y estudiantes de la carrera Licenciatura
en Educación. Pedagogía Psicología en Cienfuegos, Cuba, permitió asumir como
objetivo de estudio identificar los aspectos teórico - metodológicos para el
ejercicio de los Profesores Principales de Año (PPA) como tutores del proceso
formativo en entornos virtuales. Los resultados que se presentan confirman la
pertinencia de la tutoría, de los diferentes recursos y entornos virtuales como
espacio de influencia formativa con posibilidades para asegurar la proyección
de la universidad como espacio de inclusión, equidad y trabajo colaborativo. La
sistematización, permitió dejar planteada la sinergia del tránsito de la
tutoría virtual en el ámbito académico a la integración de los procesos con una
orientación educativa, intencional y coherente. En este sentido, se incluye el
planteamiento de los aspectos psicopedagógicos que convierten la tutoría
virtual de los Profesores Principales de Año en una oportunidad para la gestión
exitosa del proceso formativo, lo cual se confirma en los resultados que atesora
la carrera en los últimos tres periodos académicos.
Palabras claves: formación universitaria,
pedagogía psicología, profesor principal de año, tutoría virtual
ABSTRACT
During the pandemic and
post-pandemic period, tutoring has been highlighted as a way of organizing
formative influence in universities. In particular, the systematization of the
experience of professors and students of the Bachelor of Education career.
Psychology Pedagogy in Cienfuegos, Cuba, allowed to assume as objective of
study to identify the theoretical - methodological aspects for the exercise of
the Principal Professors of the Year (PPA) as tutors of the formative process
in virtual environments. The results that are presented confirm the relevance
of tutoring, of the different resources and virtual environments as a space of
formative influence with possibilities to ensure the projection of the
university as a space of inclusion, equity and collaborative work. The
systematization allowed to raise the synergy of the transition from virtual
tutoring in the academic field to the integration of processes with an
educational, intentional and coherent orientation. In this sense, the approach
of the psychopedagogical aspects that convert the virtual tutoring of the Principal
Professors of the Year into an opportunity for the successful management of the
training process is included, which is confirmed in the results that the career
treasures in the last three academics periods.
Keywords: university education,
pedagogy psychology, principal professor of the year, virtual tutoring
En los últimos dos años los
sistemas educativos han afrontado el desafío de la virtualización de los
procesos y, en particular, las carreras universitarias incorporaron la
formación académica no presencial, adjudicándose a los profesores la
responsabilidad de asegurar la continuidad y diversificación de las influencias
formativas, ahora mediadas por el uso de las tecnologías disponibles. En
efecto, el cambio a la no presencialidad del aprendizaje establece como
prioridad la diversificación de la comunicación didáctica y, por tanto, se
precisa implicarse de manera directa en la elaboración de recursos, materiales
hipertextuales, guías que puedan asegurar la interacción sincrónica (sea a
través del teléfono, el chat o de la videoconferencia interactiva) o asincrónica
(sea a través del correo postal o electrónico, los foros, blogs, wikis, entre
otros) (Llorente Cejudo,
2006).
El cambio en la concepción
de las actividades de enseñanza aprendizaje supuso concebir el diálogo
didáctico virtual como un aspecto clave entre profesores y estudiantes, pues
solo así se puede asegurar el aprendizaje independiente, la validación práctica
y la socialización de los aprendizajes que con mayor significación y sentido
habían alcanzado en el ámbito teórico, metodológico y socioprofesional del
estudiante (García
Aretio, 2002). Por ello, esta modalidad
educativa se caracteriza por centrar el interés en los diferentes métodos,
técnicas, estrategias que, de acuerdo a la situación en que se encuentran los
estudiantes permita garantizar un adecuado aprendizaje.
En este sentido, la
fundamentación de los modelos de educación a distancia y los modelos didácticos
apoyados por las tecnologías, han permitido crear un marco de referencia
importante para la práctica educativa (Gros Salvat, 2018). Sin embargo, enfrentar
las situaciones emergentes que limitan la calidad del proceso de enseñanza -
aprendizaje, exige la reconstrucción de las concepciones metodológicas del
proceso; pues en efecto, esta es la condición principal desde la cual se logra
asegurar la autonomía y responsabilidad del estudiante y el carácter orientador
del profesor.
Si bien la responsabilidad
del aprendizaje recae en el estudiante en modelos a distancia o virtuales, el
profesor deberá asumir funciones de tutor, convirtiéndose en un verdadero
facilitador, en la medida que compensa la distancia física entre los
estudiantes y los demás profesores que comparten el proceso, los esfuerzos y el
compromiso que requiere dominar, el manejo de las tecnologías, con la
proyección orientadora y la sistematicidad de la retroalimentación orientada al
progreso. Luego, se establece que cada profesor deberá proyectar planes de
acción tutorial que incluyan guías, recursos accesibles, mantener un
intercambio activo positivo, retroalimentar al estudiante de sus avances y
estimular su proactividad en correspondencia con las condiciones y
características de los estudiantes.
Por tanto, puede afirmase
que el profesor se empodera de la función tutorial, pues, aun cuando mantiene
determinados aspectos de la concepción que tiene el tutor en la educación
presencial, como orientador, apoyo o facilitador de los aprendizajes de los
estudiantes; ahora deberá además poseer habilidades y conocimientos muy
especiales en el manejo de las diferentes formas de comunicación emocional
afectiva y multidisciplinar que permita ofrecer los apoyos en cada momento con
la intencionalidad y racionalidad necesaria para garantizar el acompañamiento
sostenible y el emprendimiento del estudiantes ante los nuevos retos del
aprendizaje.
Se trata entonces de
responsabilidades esenciales como: un conocimiento más profundo y personalizado
de las necesidades socioemocionales de los estudiantes; sus potencialidades y
carencias, desde las cuales podrá ofrecer alternativas que permitan situar al estudiante
en un rol activo de aprendizaje, que tome decisiones sobre el proceso a seguir,
según su ritmo e interés, que aprenda a aprender e integre conocimientos;
establecer un sistema de relaciones con los demás compañeros y profesores que
le permitan ampliar sus criterios de reflexión e identidad como una verdadera
comunidad virtual de aprendizaje (Martínez
Hernández et al., 2014).
Y es que, en efecto, la
metodología para motivar y enseñar supone la diferenciación de la utilizada en
la enseñanza convencional. No solo se trata de adaptar la influencia a las
necesidades, características e intereses personales de los estudiantes y a su
disponibilidad de tiempo, espacio, ritmos y estilos de aprender, sino de crear
un sistema de recursos de ayuda y apoyo que pueda consolidar el acompañamiento
cognitivo afectivo permanente.
En este marco, la tutoría
virtual como modalidad, deberá estimular que los estudiantes desarrollen una
lectura comprensiva, al tiempo que se estimulan las capacidades de análisis
para identificar, plantear y resolver problemas; las habilidades para adquirir,
procesar, organizar y producir información en relación con los problemas
identificados; así como ejercitarlos en la valoración crítica, participación
personal y constructiva del mundo socio-cultural. En este sentido, la
comunicación y relación interpersonal con los demás, la gestión de la actividad
de estudio y las actividades a realizar, deben ser coronadas con el desarrollo
de habilidades socioemocionales que permitan tanto la interacción virtual como
presencial directa.
En efecto, la tutoría
deberá propiciar que los estudiantes puedan adquirir un alto grado de
disciplina, responsabilidad, autonomía y persistencia ante el estudio, hasta
convertirse en el responsable directo de lo que aprende, de cuánto aprende, de
cómo aprende. Por tanto, para obtener mayor y mejor aprendizaje los profesores
tutores tiene la responsabilidad de crear los recursos, técnicos necesarios
para fomentar los hábitos de estudio (Cañas
Calles et al., 2005; Yot Domínguez & Marcelo, 2013).
En este marco, el rol del
Profesor Principal de Año (PPA), considerando las normas vigentes, está
direccionado al desarrollo del diagnóstico integral de los estudiantes, la
elaboración de la estrategia educativa de año, la evaluación y comunicación con
los estudiantes y miembros del colectivo, además de funciones metodológicas y
organizativas del proceso docente. Al asumir la responsabilidad de tutor
virtual del programa formativo, reorienta su influencia en los estudiantes
desde la asignatura que imparte, y a los profesores en función de cohesionar la
intervención educativa con un enfoque grupal/ individual. En el primer nivel, es responsable de la
planificación, desarrollo y control del plan de acción tutorial del programa
que realiza en la modalidad a distancia, y en el segundo, como coordinador y
principal responsable en la concreción de las influencias educativas de todos
los docentes.
Para desarrollar esta tarea
dual el PPA, como tutor virtual, está llamado a crear una relación positiva con
los profesores y los estudiantes, la cual le permita una comunicación franca,
abierta, colaborativa a partir de objetivos claros acerca del hacer y cómo
asegurar la participación. Supone entonces que en su interacción sea capaz de
animar a la participación, modelar cómo hacer y considerar que el resultado de
la intervención descansa en la manera en que puedan guiar a sus estudiantes y
profesores en la concreción de sus tareas.
Así, la acción tutorial del
PPA se entiende como una actividad inherente a la función del profesor,
transcurre dentro del sistema de trabajo docente metodológico, pero puede
trascender convirtiendo todo tipo de interacción como una oportunidad formativa
relevante para sus fines, sobre todo cuando se asume que la tutoría, como
proceso de orientación, se sustenta en todos aquellos aspectos que puedan
influir de manera positiva y desarrolladora en la formación de la personalidad
de quienes participan en el proceso.
Esta condición sirvió de
base para que, durante los últimos dos años en las universidades cubanas, los
PPA se convirtieran en tutores de los grupos que atienden en las carreras. Si
bien la tutoría virtual la desarrollaron todos los docentes, los PPA
legitimaron la tutoría virtual toda vez que en ellos recae la integración de
influencias, el seguimiento al cumplimento de la tareas académicas e
investigativas y son los encargados de aunar esfuerzos y guiar a los
estudiantes en el estudio, canalizando los problemas que obstaculizan el
desarrollo eficiente de las cantidades de formación académica y contribuir a la
realización de la evaluación integral con enfoque desarrollador del estudiante.
En el modelo didáctico
mediado por tecnología, la tutoría del PPA en la dirección del proceso de
enseñanza - aprendizaje de los estudiantes, se convierte es un factor esencial.
Suele ser el mediador responsable de las relaciones entre los propios miembros
del colectivo y los estudiantes y es por excelencia quien establece la sinergia
del diálogo didáctico positivo y desarrollador para los participantes.
En la práctica estas ideas
que emergen del entramado teórico metodológico de la educación a distancia (Gros Salvat, 2018), de la sistematización de
experiencias de la tutoría académica y de las particularidades que supone la
virtualización de los procesos de enseñanza y aprendizaje (Hernández
Alba et al., 2019), permitieron conformar un marco referencial para la práctica de los PPA
de la carrera Licenciatura en Educación. Pedagogía Psicología en Cienfuegos, al
tiempo que la emergencia por la situación generada por la pandemia permitió
sistematizar la experiencia y generar innovación didáctica situada en la
actividad del tutor virtual, con un enfoque de orientación psicopedagógica de
carácter dual: a los estudiantes y a los profesores de colectivo de año.
Se explica así que el PPA
como tutor virtual se reconozca por favorecer la comunicación directa entre los
distintos miembros de la comunidad educativa, rompe las barreras
espaciotemporales que en muchas ocasiones dificultan esta tarea y promueve la
participación de los estudiantes eliminando etiquetas sociales y
discriminaciones. Sin embargo, al optar por ella debe tenerse en cuenta que es
necesario asegurar el conocimiento y dominio de las herramientas tecnológicas a
utilizar por parte de todos los miembros; sobre todo, el tutor debe mantenerse
actualizado en este tipo de herramientas, al tiempo que asuma el compromiso y
dedicación en el mantenimiento y control de riesgo en la utilización de los
recursos por parte de los estudiantes.
En este marco, la dirección
de la carrera Licenciatura en Educación. Pedagogía Psicología de la Universidad
de Cienfuegos elaboró las Pautas Metodológicas para la Tutoría Virtual (Torres
Zerquera & Pérez Egües, 2020) para el trabajo de los
profesores en la carrera, con énfasis en el desarrollo de los programas de
Educación a Distancia, experiencia que venía convirtiéndose en una pieza clave
para ampliar el ingreso desde la proyección de universidad inclusiva. Ese
documento se convirtió en el referente más importante para organizar la
experiencia del PPA como tutor virtual de las actividades de formación durante
la pandemia COVID-19 en el periodo académico 2020-2021.
En principio, para asegurar
la continuidad del proceso de enseñanza - aprendizaje en confinamiento, el
Ministerio de Educación Superior estimuló todo tipo de iniciativa en este
sentido; pero con independencia de las orientaciones de la dirección de
formación de cada universidad, las carreras y colectivos de año asumieron la
responsabilidad de organizar el proceso de formación considerando las
potencialidades de los colectivos de profesores para la influencia educativa en
el entorno virtual.
En tal sentido, el Gabinete
Psicopedagógico de la Universidad de Cienfuegos, como estructura que realiza y
gestiona acciones de orientación, durante la pandemia de la Covid-19 asumió el
reto de diversificar sus estrategias de intervención, transitando a la
virtualización. Las acciones se sustentaron en el Modelo Tecnológico en
Orientación y la Telepsicología. El tránsito partió del análisis de las
condiciones y recursos del Gabinete en correspondencia con la determinación de necesidades
de los estudiantes y profesores, así como de otros públicos que tenían acceso
al ecosistema virtual creado para este fin.
Así, el grupo de Facebook
“Psicopedagogos Cienfuegueros”, la página del Gabinete Psicopedagógico, el blog
“Yo soy psicopedagogo” y el canal de Telegram de la carrera, se encargarían
inicialmente, de ampliar y reforzar el proceso de formación académica e
investigativa, al tiempo que se logró fortalecer las influencias
socioemocionales con énfasis en la dimensión metacognitiva, aspecto que recayó
en el PPA como principal tutor virtual de año.
En general, al asumir la
orientación psicopedagógica, se concibió como un pilar básico, tomando en
consideración que el papel del PPA como tutor virtual debía centrarse en
ofrecer atención integral personalizada al estudiante y los docentes del año,
en el proceso de gestión de la información y del conocimiento, en el empleo de
recursos tecnológicos, metodológicos y otras habilidades necesarias para el
desarrollo exitoso del proceso formativo. Además, brindan motivación al
estudiante para su aprendizaje, al orientarlo e integrarlo al sistema y
ayudarle a resolver y/o canalizar sus dudas y problemas durante el estudio y el
proceso formativo en general (Torres
Zerquera & Pérez Egües, 2020).
Si bien el proceso
trascurrió con los altos y bajos que caracteriza un cambio de concepción de
carácter emergente, al iniciar el 2022, se consideró una prioridad la
sistematización de las prácticas de los PPA de la carrera; pues, merecía poner
en claro el alcance de las actividades realizadas y se estaba en condiciones de
generar un conocimiento científico innovador en este sentido. Por tanto, se
organizó un ejercicio de sistematización de las prácticas que devino en proyecto
de investigación didáctica, con el objetivo de identificar los aspectos
metodológicos para el ejercicio de los PPA, como tutor virtual del proceso de
formación del profesional.
METODOLOGÍA
El
estudio se concibió desde la sistematización de la práctica, suscribe un tipo
de actividad en la que lo vivido cobra nuevos significados y sentidos,
superando lo anecdótico para generar nuevos conocimientos y tecnologías. Se
trata de una secuencia de momentos en los que la reconstrucción de la
experiencia reconoce cuál es la situación que la generó y las ideas que al
reconstruirla emergen como crítica o como posición renovadora que se ha
incorporado a la acción y en la que los propios sujetos crecen y de manera
consciente identifican cómo lo han hecho.
Se entiende, entonces, que
en la sistematización de las experiencias se otorga un significado más
integrador a la experiencia, al identificar mediante la abstracción las
características de proceso de transición en el camino recorrido, y la toma de
conciencia sobre la posibilidad de haber creado una nueva forma de ver la
situación para transformar nuevas prácticas.
En este caso, la
experiencia individual de cada persona es valiosa; pero, la interpretación del
nuevo conocimiento emerge de la contrastación e integración de la diversidad de
percepciones, interpretación y valorizaciones que estas tienen al convertirse
en una realidad reconstruida con esta intencionalidad. Desde esta posición, las
experiencias convierten la práctica vivida en una realidad reconstruida que
proporciona conocimiento y orientaciones que pueden ser útiles al valorar los
efectos producidos y las transformaciones que se han promovido.
Reconstruir la experiencia
desde la sistematización de experiencias, se convierte entonces en un tipo de
investigación que tiene como trasfondo una concepción dialéctica, al considerar
que la realidad está siempre moldeada por prácticas y que es en ella en la que
se construyen los significados y sentidos que otorgan dirección y forma al
conocimiento que emerge del análisis sociohistórico concreto. Por tanto, los
participantes constituyen la fuente de información, mientras sus acciones y el
efecto de ellas, en su conjunto, permiten construir nuevos saberes (Tenrreiro
Capote et al., 2020).
En este sentido la
sistematización de experiencias, cuando se concibe con estos fines, inicia con
la identificación de la necesidad y los fines del momento en que se procesó el
análisis de la experiencia, y no del momento que tuvo lugar la experiencia,
pues constituye en sí mismo un criterio de rigor, de la reconstrucción, cierto
el distanciamiento de la realidad, para identificar los aspectos relevantes de
la experiencia. Solo así es posible que emerja el conocimiento en la medida que
tiene lugar la reconstrucción de la realidad en sus distintas dimensiones. El
proceso de reconstrucción de las experiencias individuales o grupales, se
ordenan y clasifican según los ejes de sistematización que emergen de ellas, lo
cual permite una reinterpretación más rigurosa de los propios participantes y
de los investigadores.
Desde este ejercicio se
procede a la identificación de las regularidades que marcan el proceso, los
principales logros y falencias, al tiempo que se identifican los aspectos que
pueden ser transferidos a la práctica y los vacíos teóricos/metodológicos, que
sientan las pautas para nuevas experiencias y reflexiones pedagógicas y
didácticas.
En esta coyuntura, los
resultados del proceso que se siguió en esta investigación estuvieron marcados
por tres momentos. En el primero, se repasó la experiencia general de la
carrera y los resultados que se habían logrado y es ahí donde emerge el papel
del PPA como tutor virtual, la cual se asume como una práctica relevante, poco
fundamentada en la que la transferencia teórica y metodológica de la tutoría
virtual, supera la especificidad del proceso. Esta situación se identificó como
un contenido que ampliaría los resultados científico- metodológicos que se
venían trabajando en la carrera para mantener la condición de Excelencia que
ostenta desde 2018.
En un segundo momento, la
reconstrucción de las prácticas individuales de cada PPA, podía realizarse en
la combinación entre las trazas del ecosistema y los grupos WhatsApp, la
memoria del profesor, los criterios del colectivo de año y los estudiantes.
Esta posición, ampliaría la reconstrucción en sus dimensiones y perspectivas de
análisis que otorgará validez a los resultados.
En un tercer momento, los
autores de esta comunicación asumieron la responsabilidad de identificar los
aspectos relevantes del proceso y los resultados se presentaron en el colectivo
de carrera, valorizando en grupo de discusión las ideas esenciales que podían
convertirse en pilares de la virtualización de la dirección del proceso
formativo de la carrera.
En general participaron
tres PPA, diez profesores, 17 estudiantes y dos directivos, bajo consenso de
participación y comprometidos con la idea de legitimar la experiencia de la
carrera en el plano metodológico y de la innovación educativa. Los resultados que se muestran a
continuación, sintetizan los criterios que los autores valorizan comoesenciales
en el propósito de este trabajo y en respuesta a la continuidad de la formación
de doble vía presencial y virtual que se mantiene hoy en la formación del
estudiante universitario.
ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE RESULTADOS
La investigación tomó como punto
de partida la idea acerca de la tutoría en el modelo didáctico presencial de
Educación Superior, que no pierde significación cuando esta se utiliza como
forma organizativa en la dirección del proceso formativo, todo lo contrario, se
asiste a una reconceptualización que supera las prácticas habituales de su
utilización como facilitador del contenido académico o guía de proceso, para
convertir la tutoría en un ejercicio de amplias dimensiones formativas. Por un
lado, el profesor deberá diversificar su mensaje, propiciar vivencias
positivas, sistematizar la retroalimentación, el sistema de recursos de ayuda y
apoyo, sobre todo, orientar las influencias desde una identificación objetiva
de la situación que presenta el estudiante en cada momento y ante cada tarea.
Esta postura elaborada
desde las experiencias previas en el programa de Educación a Distancia y las
interacciones en la plataforma Moodle, se convirtieron en pilar para concebir
la actividad del PPA, como principal tutor virtual en el período pandémico y
los resultados avalan la pertinencia de las acciones previstas y colegiadas
desde el Gabinete Psicopedagógico, encargado de la asesoría a los profesores en
la interacción formativa desde la acción de los profesores de la carrera.
La recopilación de las
vivencias, el registro semántico de las interacciones formales e informales y
la sistematización de las prácticas de los PPA durante el confinamiento y
después en el retorno a la presencialidad, confirmó que:
·
El tránsito gradual hacia la tutoría virtual como función del PPA ocurre
de manera natural, es la responsabilidad asignada, y las redes de trabajo que
se fomentaron desde la carrera y el departamento fueron empoderándolo como
tutor virtual.
·
Los resultados y la modelación de profesores con experiencias previas en
el entorno virtual fue un incentivo importante para extender la experiencia y
aunar esfuerzos en la búsqueda de soluciones a diversas situaciones de la
práctica educativa.
·
En los primeros momentos, la tutoría del PPA cursa como un coordinador
que maneja y guía el acceso a la información de las indicaciones de la carrera;
pero poco a poco se comienza a modelar la acción, promover iniciativas que
llegan a socializarse en las redes sociales por su impacto formativo y
relevancia socioeducativa en correspondencia con el perfil del egresado.
·
El carácter orientador del PPA como tutor virtual se consolida con la
formación de grupos en WhatsApp, en los que se logra no solo indicar, sino
debatir, cuestionar, promover participación en investigaciones y de vínculo con
la comunidad, al punto de dinamizar la participación de los estudiantes en
eventos internacionales, cursos especializados en temas claves como medio
ambiente, liderazgo, proyectos de aprendizaje colaborativo internacional,
participación en actividades de impacto social.
·
El eje de las influencias del PPA como tutor virtual del colectivo de
año, se identifica por el carácter integrador que le otorga al cumplimento de
los objetivos de año, sobre todo, en el vínculo académico, investigativo para
la actividad social en condiciones de emergencia. Esto se constata en las
tareas indicadas y tareas desarrolladoras, que tomaron como referente el
quehacer del psicopedagogo en la escuela y en la comunidad.
·
La influencia del PPA como tutor virtual es significativa para la
continuidad de los servicios, por el poder de convocatoria, el compromiso
profesional y afectivo con los estudiantes, la optimización de las
potencialidades de cada estudiante, la diversificación de las estrategias de intervención, la
ampliación de escenarios formativos no universitarios y la orientación del
servicio hacia los diferentes grupos poblacionales, lo que se convirtió en una
oportunidad formativa con doble impacto: en los estudiantes, en los
beneficiados, sobre todo en personas mayores, personas con discapacidad y
niños.
·
La influencia del PPA como tutor virtual convirtió el diálogo
metodológico en una vía para ajustar, perfeccionar la orientación para la
actividad de estudio y su conocimiento del estado del proceso facilitó la
evaluación integradora.
Todos los participantes en el estudio consideran positiva la experiencia
y asumen que fueron significativos los resultados que se obtuvieron durante la
pandemia y que se vieron coronados con los periodos de recuperación en el
retorno a la presencialidad. Entre los aspectos que coinciden están: la madurez
e independencia de los estudiantes ante las actividades docentes, algunos
estudiantes con situaciones personales específicas asumieron la posibilidad de
la modalidad de Educación a Distancia como una vía para continuar los estudios.
El 80% de los estudiantes declaran haber aprendido a reconocer sus
posibilidades para el estudio por sí mismo, valorizan el estudio independiente
y aunque mantienen la idea de que asistir a clases o lecciones presenciales es
necesario, consideran la posibilidad de intercambio con otros docentes, y
especialistas, los horarios flexibles de estudio y la responsabilidad que
asumen ante la realización de tareas y actividades planificadas como una
potencialidad del modelo virtual.
Los grupos de WhatsApp por año y los vínculos personales de los
estudiantes con los profesores, permitieron un mejor diagnóstico y obligó a los
PPA y profesores del colectivo a una reinterpretación de las valoraciones
acerca de la situación de desarrollo de cada estudiante. Esta condición, sin
dudas, repercute en el logro de una universidad inclusiva que abandera la
equidad, la solidaridad y el trabajo colaborativo tanto en el ámbito académico,
investigativo, laboral y extensionista como a nivel socioafectivo, al asegurar
la sostenibilidad de los conocimientos, estimular el desarrollo de las
habilidades tecnológicas y ampliar la valoración social de la profesión.
Resultado de las acciones de tutoría virtual de los PPA, el apoyo de los
colectivos de año y estudiantes destacados en el desarrollo de las actividades
virtuales que realizan bajo la dirección del Gabinete Psicopedagógico, la
carrera exhibe como resultados del 2021 y 2022 la elaboración de materiales
(guías de estudio) con criterios metodológicos que hoy conforman el Sistema de
Gestión de Aprendizaje, soportado por la plataforma Moodle
(aulasvirtuales@ucf.edu.cu), de la Licenciatura en Educación. Pedagogía
Psicología; la valoración de pertinencia y factibilidad del WhatsApp o Telegram
en la creación de grupos de aprendizaje e intercambio de experiencias,
reflexiones u opiniones y en la participación de los talleres virtuales de
carácter científico y socioprofesional.
El ejercicio de cierre del
tercer momento, permitió a los autores identificar los aspectos psicopedagógicos para la actividad del PPA
como tutor virtual en la Educación Superior, lo cual no solo responde a una
emergencia del período pandémico, sino que asegura la continuidad de
influencias formativas y empodera al profesor que cumple esta función en la
dirección efectiva del proceso de formación como tutor virtual en la Educación
Superior. En este caso, se plantean los siguientes:
Primero: la preparación de
los profesores en el manejo de la tecnología, en las técnicas, estrategias y
vías de comunicación en entornos virtuales.
Segundo: establecimiento de
vías e instrumentos para el diagnóstico psicopedagógico mediado por las
tecnologías, con vista a determinar las potencialidades y necesidades de
estudiantes y docentes del claustro, con énfasis en las vías de acceso a la
tecnología y las plataformas o herramientas que trabajan con mayor regularidad.
Considerar, además, preferencias, intereses, motivaciones.
Tercero: asegurar un
enfoque empático y positivo a partir de una comunicación asertiva entre todos
los participantes en el proceso, seleccionando recursos adecuados para la
comunicación, que propicien el intercambio, el debate de situaciones que puedan
estar dándose en el grupo.
Cuarto: proyección
estratégica y coherente de las acciones tutoriales, de coordinación y
organización y de preparación del claustro, a fin de lograr mayor impacto de
las influencias educativas en un medio donde predomina la distancia
física.
Quinto: planificación,
ejecución, control y valoración de planes de acción tutorial desde una
perspectiva integradora centrada en el estudiante y el proceso formativo, con
acertado liderazgo del PPA que incentive el accionar del colectivo de año en
función del aprendizaje del estudiante y su acompañamiento en el proceso.
CONCLUSIONES
La tutoría virtual del profesor principal de año en la carrera
Licenciatura en Educación. Pedagogía Psicología durante el periodo de
confinamiento pandémico y el retorno gradual a la presencialidad, confirmó el
valor de las herramientas tecnológicas en el proceso de formación de los
estudiantes universitarios y la necesidad de su uso en función del desarrollo
integral de los estudiantes.
La reconstrucción y sistematización de las prácticas de tutoría virtual
transitó por tres momentos, permitiendo determinar, como aspectos
psicopedagógicos esenciales para su desarrollo exitoso, la preparación docente,
el diagnóstico, la comunicación asertiva, la coherencia de las influencias y la
planificación, ejecución, control y valoración de las acciones tutoriales.
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