Fecha de presentación: diciembre, 2024 Fecha de aceptación: febrero, 2025 Fecha de publicación: abril, 2025

  Enseñanza del chino en contextos no nativos: adaptación curricular y prácticas exitosas

  Teaching Chinese in non-native contexts: curriculum adaptation and successful practices

 

 

Dr.C. Akemi González Matute [1]

akemi.gm@fenhi.uh.cu

ORCID:  https://orcid.org/0000-0002-8625-2318

 

MSc. Luis Mario Zamora Rosabal [2]

luis.zamora@rect.uh.cu

ORCID:  https://orcid.org/0009-0004-8567-5062

 

 

Cita sugerida (APA, séptima edición)

González, A. y Zamora, L.M. (2025). Enseñanza del chino en contextos no nativos: adaptación curricular y prácticas exitosas. Revista Mapa, 11(39), 204 – 219.                 

http://revistamapa.org/index,php/es


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RESUMEN

La internacionalización del chino mandarín ha impulsado su enseñanza en contextos no nativos, lo que plantea desafíos y oportunidades únicas. Esta ponencia analiza cómo la enseñanza del chino se adapta a diferentes entornos culturales y educativos, proponiendo estrategias curriculares y prácticas pedagógicas efectivas. Se abordan los principales retos, como la complejidad fonética, tonal y del sistema de escritura, así como las diferencias culturales que dificultan el aprendizaje. Para superar estos obstáculos, se propone un diseño curricular flexible que integre las cuatro habilidades lingüísticas (escuchar, hablar, leer y escribir) con un enfoque comunicativo y contextualizado. La incorporación de contenidos culturales relevantes y el uso de materiales didácticos adaptados son clave para conectar el idioma con las realidades locales de los estudiantes. Se destacan prácticas exitosas, como el uso de tecnología (aplicaciones y plataformas en línea), métodos lúdicos (caligrafía, cocina china) y actividades culturales que motivan el aprendizaje. Además, se presentan experiencias concretas de enseñanza del chino en América Latina, Europa y África, resaltando colaboraciones con el Instituto Confucio y testimonios de docentes y estudiantes. La ponencia concluye con recomendaciones para docentes e instituciones, como la capacitación continua, la creación de redes de colaboración y el desarrollo de materiales contextualizados. En definitiva, se subraya la importancia de adaptar la enseñanza del chino a las necesidades de cada contexto, promoviendo un enfoque globalizado e inclusivo que facilite su aprendizaje en todo el mundo.

 

Palabra clave: enseñanza del chino, contextos no nativos, adaptación curricular, prácticas pedagógicas, internacionalización.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ABSTRACT

The internationalization of Mandarin Chinese has boosted its teaching in non-native contexts, posing unique challenges and opportunities. This paper analyzes how Chinese teaching adapts to different cultural and educational settings, proposing effective curricular strategies and pedagogical practices. Key challenges are addressed, such as phonetic, tonal, and writing system complexity, as well as cultural differences that hinder learning. To overcome these obstacles, a flexible curriculum design is proposed that integrates the four language skills (listening, speaking, reading, and writing) with a communicative and contextualized approach. The incorporation of relevant cultural content and the use of adapted teaching materials are key to connecting the language with students' local realities. Successful practices are highlighted, such as the use of technology (apps and online platforms), recreational methods (calligraphy, Chinese cooking), and cultural activities that motivate learning. In addition, specific experiences of teaching Chinese in Latin America, Europe, and Africa are presented, highlighting collaborations with the Confucius Institute and testimonials from teachers and students. The presentation concludes with recommendations for teachers and institutions, such as ongoing training, the creation of collaborative networks, and the development of contextualized materials. Ultimately, the presentation underscores the importance of adapting Chinese teaching to the needs of each context, promoting a globalized and inclusive approach that facilitates Chinese learning worldwide.

 

 

Keywords: Chinese teaching, non-native contexts, curriculum adaptation, pedagogical practices, internationalization.

 

 


INTRODUCCIÓN

En un mundo cada vez más interconectado, el dominio de lenguas extranjeras se ha convertido en una herramienta clave para el desarrollo académico, profesional y cultural. Entre los idiomas que han cobrado mayor relevancia en las últimas décadas, el chino mandarín ocupa un lugar destacado. Como la lengua más hablada del planeta y un pilar fundamental en el ámbito económico, político y tecnológico global, su aprendizaje trasciende el interés meramente lingüístico para convertirse en una competencia estratégica.

Sin embargo, la enseñanza del chino en contextos donde no es lengua nativa—como en países hispanohablantes—presenta desafíos pedagógicos únicos. A diferencia de otras lenguas indoeuropeas, el chino posee características estructurales radicalmente distintas al español: un sistema de escritura logográfico (con miles de caracteres en lugar de un alfabeto), una fonética basada en tonos (donde la entonación cambia el significado de las palabras) y una gramática que carece de conjugaciones verbales o concordancia de género y número. Estas diferencias exigen un enfoque didáctico especializado que no puede limitarse a replicar los métodos utilizados para enseñar inglés, francés o alemán.

Además de las barreras lingüísticas, existen factores socioculturales y logísticos que influyen en el proceso de aprendizaje. La escasez de docentes nativos calificados en muchos países, la falta de materiales adaptados a hablantes de español y la limitada exposición al idioma fuera del aula dificultan la adquisición efectiva de la lengua. Pese a estos obstáculos, cada vez más instituciones educativas en Iberoamérica, Europa y otras regiones están incorporando el chino en sus planes de estudio, respondiendo tanto a la demanda estudiantil como a los acuerdos bilaterales con China en materia educativa.

 

Este artículo busca analizar las estrategias más efectivas para enseñar chino en entornos no nativos, centrándose en dos ejes fundamentales: la adaptación curricular (cómo diseñar programas que respondan a las necesidades de los aprendices) y las prácticas pedagógicas exitosas (métodos, herramientas y experiencias probadas en distintos contextos). A través de un recorrido por los antecedentes de su enseñanza, un examen de los desafíos actuales y una revisión de casos de éxito, se pretende ofrecer un marco de referencia para educadores, instituciones y diseñadores de políticas lingüísticas.

La relevancia de este análisis no es solo académica. En un escenario donde China sigue expandiendo su influencia a través de iniciativas como la Nueva Ruta de la Seda y los Institutos Confucio, comprender cómo enseñar su idioma de manera accesible y motivadora es esencial para fomentar un aprendizaje equitativo y sostenible. ¿Cómo hacer que el estudio de los caracteres no sea un obstáculo, sino una experiencia enriquecedora? ¿Qué papel juegan la tecnología y la cultura en este proceso? Estas son algunas de las preguntas que guiarán nuestra exploración, con el objetivo final de contribuir a una enseñanza del chino más inclusiva, eficaz y adaptada a la diversidad de realidades educativas globales.

 

DESARROLLO

Para enseñar chino mandarín en el contexto que ocupa a esta investigación es fundamental identificar los desafíos específicos que enfrentan los estudiantes hispanohablantes en contextos no nativos. En cuanto a las barreras lingüísticas, el sistema tonal del chino, con sus cuatro tonos principales y el tono neutro, representa una dificultad significativa, ya que estos no existen en español y complican tanto la discriminación auditiva como la producción oral. Por otro lado, la escritura logográfica exige la memorización visual de miles de caracteres, lo que implica un esfuerzo considerable para alcanzar la alfabetización funcional. Asimismo, aunque la gramática china parece sencilla por la ausencia de conjugaciones verbales o plurales, esto puede generar falsas expectativas, ya que estructuras como las partículas modales (, ) o los clasificadores () presentan retos adicionales.

Otro aspecto que influye son los factores socioculturales porque también desempeñan un papel relevante. La distancia cultural se manifiesta en conceptos como "miànzi" (honor social) o "guānxi" (redes de contacto), que no tienen equivalentes directos en español y exigen un enfoque intercultural en la enseñanza. Además, la falta de exposición fuera del aula, especialmente en países sin comunidades chinas significativas, limita las oportunidades de practicar el idioma en contextos reales.

Por otra parte, las limitaciones institucionales constituyen un obstáculo adicional. La escasez de docentes calificados, muchos de los cuales son nativos sin formación pedagógica específica para enseñar chino a extranjeros, dificulta la implementación de programas efectivos. Asimismo, los materiales didácticos disponibles suelen estar diseñados para entornos de inmersión, lo que no se ajusta a la realidad de aulas con apenas dos o tres horas semanales de clase.

Frente a estos desafíos, resulta imprescindible desarrollar estrategias adaptadas que prioricen la comunicación real sobre la memorización abstracta. El enfoque tradicional, centrado en la repetición de caracteres y estructuras gramaticales fuera de contexto, ha demostrado ser poco efectivo en entornos no nativos. Por ello, se requiere un giro hacia el aprendizaje basado en tareas, diseñando actividades que simulen situaciones reales, como pedir comida en un restaurante, negociar precios o hacer presentaciones profesionales. Por ejemplo, en la Universidad Nacional Autónoma de México, los estudiantes de chino comercial realizan simulaciones de reuniones de negocios con empresas chinas ficticias.

 

De igual modo, el enfoque por competencias resulta fundamental, ya que permite evaluar no solo el conocimiento lingüístico, sino también la capacidad de resolver problemas comunicativos. El Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER) ofrece pautas para adaptar este enfoque al chino, aunque requiere ajustes por sus particularidades. Asimismo, el concepto de input comprensible, propuesto por Krashen, sugiere presentar el idioma en contextos significativos y con apoyo visual o gestual, especialmente en niveles iniciales. Investigaciones en la Universidad de Barcelona demuestran que los estudiantes expuestos a historias cortas con apoyo visual adquieren vocabulario un 40% más rápido que aquellos que utilizan listas de palabras.

Por otro lado, la integración de la cultura como parte fundamental del aprendizaje es indispensable. Una enseñanza efectiva del chino no puede separarse de su contexto cultural. Esto implica diseñar unidades temáticas sobre festividades, etiqueta social o valores confucianos, vinculándolos con el lenguaje. El Colegio de Asia y África de Londres, por ejemplo, incluye role-plays sobre diferencias culturales en negocios. Además, el enfoque contrastivo, que analiza comparativamente conceptos clave entre el chino y el español, como la estructura de la familia, resulta esencial para desarrollar la competencia intercultural. Igualmente, el uso del arte y medios auténticos, tales como canciones populares, programas de televisión o cómics, ha demostrado ser eficaz. Un estudio en Argentina evidenció que los estudiantes que analizaban memes chinos mostraban una mayor retención de lenguaje coloquial.

Asimismo, es fundamental aprovechar la tecnología para suplir la falta de exposición natural al idioma. En contextos sin inmersión lingüística, la tecnología ofrece soluciones innovadoras. Por ejemplo, la realidad virtual permite practicar diálogos en escenarios simulados, como mercados o estaciones de tren. La Universidad de Pekín reporta un aumento del 30% en la fluidez oral con esta herramienta. Además, aplicaciones con reconocimiento de tonos, como HelloChinese o Speechling, proporcionan retroalimentación inmediata sobre la pronunciación, lo cual es crucial para superar la barrera tonal. Los intercambios digitales, a través de programas como Talkmate, conectan a estudiantes con hablantes nativos para conversaciones estructuradas. Datos de la Universidad de Chile muestran que quince minutos diarios de estas prácticas equivalen a tres horas semanales de clase en adquisición oral. Por último, la analítica de aprendizaje, mediante sistemas como Du Chinese, adapta automáticamente la dificultad de los textos según el progreso del estudiante, personalizando el ritmo de aprendizaje.

Por último, la flexibilización de los currículos según edades y objetivos es esencial. Un currículo único no resulta adecuado para todos los contextos, por lo que la diferenciación es clave. En el caso de los niños, se recomienda un enfoque lúdico con canciones, cuentos y juegos de caracteres, como el método "Chino con Bao Bao" utilizado en escuelas de España. Para adolescentes, la vinculación con la cultura pop y proyectos digitales, como la creación de videos en TikTok en chino, ha demostrado incrementar la matrícula en cursos de chino. En el caso de adultos, el enfoque debe adaptarse a objetivos específicos, como el turismo, los negocios o la obtención de certificaciones HSK, tal como ocurre en la Universidad de Buenos Aires con sus micro-créditos en "Chino para Profesionales de la Salud". Asimismo, es importante diferenciar entre chino comercial, académico y para turismo, adaptando los contenidos y las metodologías a las necesidades concretas de cada grupo.

 

 

 

 

Justificación didáctica de la propuesta de asignaturas para una disciplina académica en idioma chino, organizada y argumentada con conectores y fundamentos pedagógicos

La enseñanza del chino mandarín en contextos no nativos exige un enfoque curricular integral y progresivo, capaz de responder tanto a las particularidades lingüísticas del idioma como a las necesidades socioculturales y profesionales de los estudiantes. La propuesta de asignaturas presentada a continuación se sustenta en principios didácticos ampliamente reconocidos en la literatura sobre adquisición de lenguas extranjeras, así como en experiencias exitosas de programas internacionales de Estudios Chinos y Lingüística Aplicada.

En primer lugar, el diseño por niveles (básico, intermedio, avanzado, especialización, talleres y prácticas, investigación y optativas) responde al principio de secuenciación gradual del aprendizaje, que facilita la asimilación progresiva de competencias lingüísticas y culturales. De acuerdo con el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER), es fundamental que los estudiantes avancen desde la comprensión y producción de estructuras simples hacia el dominio de registros formales, especializados y creativos.

En el nivel básico, asignaturas como Chino Mandarín I y II, Escritura China I, Cultura China Básica y Fonética, permiten sentar las bases fonológicas, ortográficas y gramaticales del idioma. La introducción sistemática al pinyin, los tonos y los caracteres básicos responde a la necesidad de superar las principales barreras iniciales para hispanohablantes, como la discriminación de tonos y la memorización de caracteres (Krashen, 1982). Asimismo, la inclusión de Cultura China Básica y Fonética fomenta la conciencia intercultural y la corrección fonética desde el inicio, elementos clave para evitar la fosilización de errores y promover una competencia comunicativa integral (Byram, 1997).

A medida que los estudiantes progresan al nivel intermedio, las asignaturas Chino Mandarín III y IV, Escritura China II, Literatura China Clásica e Historia de China amplían el repertorio léxico y sintáctico, al tiempo que introducen la lectura de textos auténticos y el análisis de contextos históricos y literarios. Este enfoque responde al principio de input comprensible (Krashen, 1982) y a la importancia de contextualizar el aprendizaje mediante materiales auténticos y relevantes. La literatura y la historia, además, permiten desarrollar habilidades de pensamiento crítico y comprensión profunda de la cosmovisión china, aspectos esenciales para la formación de sinólogos y profesionales interculturales.

En el nivel avanzado, asignaturas como Chino Mandarín V y VI, Traducción Chino-Español, Lingüística China y Filosofía y Pensamiento Chino abordan la lengua en sus registros más formales, técnicos y académicos. La traducción y la lingüística fomentan la conciencia metalingüística y la capacidad de mediar entre culturas, mientras que la filosofía y el pensamiento chino permiten comprender los valores y paradigmas que subyacen a la comunicación y la vida social en China. De este modo, el currículo trasciende la mera adquisición instrumental del idioma para formar profesionales capaces de interpretar y dialogar entre contextos culturales diversos.

La especialización mediante asignaturas como Chino Comercial, Medios de Comunicación en Chino, Arte y Caligrafía China, Cine y Literatura Contemporánea, y Chino Coloquial y Regionalismos, responde a la necesidad de personalizar el aprendizaje según intereses y salidas profesionales. Así, los estudiantes pueden orientar su formación hacia ámbitos como los negocios, la traducción mediática, el arte, la investigación o el turismo, lo que incrementa la motivación y la pertinencia del programa (Council of Europe, 2001).

Por otra parte, los talleres y prácticas (conversación, inmersión cultural, intercambio lingüístico, escritura creativa) se fundamentan en el principio de aprendizaje experiencial (Kolb, 1984) y en la evidencia de que la interacción significativa y la práctica guiada en contextos reales son determinantes para el desarrollo de la fluidez y la competencia pragmática. La inmersión cultural y los intercambios con hablantes nativos, por ejemplo, han demostrado acelerar la adquisición y reducir la ansiedad comunicativa (Swain, 2000).

Finalmente, la inclusión de investigación y proyectos finales (seminarios, tesis, estudios de caso) fomenta la autonomía intelectual y la capacidad de aplicar los conocimientos adquiridos a la resolución de problemas complejos, competencias esenciales tanto en el ámbito académico como profesional. Las asignaturas optativas permiten adaptar el plan de estudios a las demandas cambiantes del entorno global, integrando áreas emergentes como el chino para la ciencia y la tecnología, el turismo, el arte o las relaciones internacionales.

Propuesta de asignaturas para una disciplina académica en idioma chino, diseñada para cubrir aspectos lingüísticos, culturales, históricos y prácticos.

Este plan de estudios puede adaptarse a un programa de licenciatura o posgrado en Estudios Chinos o Lingüística Aplicada al idioma chino.

1. Nivel Básico (础阶段)

-Chino Mandarín I (汉语基础 I): Introducción al pinyin, tonos, caracteres básicos y gramática elemental.

-Chino Mandarín II ( 汉语基础 II): Ampliación de vocabulario, estructuras gramaticales y conversación básica.

-Escritura China I (汉字书写 I): Aprendizaje de los radicales, trazos básicos y caracteres simples.

-Cultura China Básica (中国文化基): Introducción a la historia, geografía, festividades y tradiciones chinas.

-Fonética (汉语语音与声调): Práctica intensiva de pronunciación y tonos.

2. Nivel Intermedio (级阶段)

-Chino Mandarín III (汉语中级 I): Desarrollo de habilidades comunicativas y comprensión auditiva.

-Chino Mandarín IV (汉语中级 II): Profundización en la gramática y redacción de textos sencillos.

-Escritura China II ( 汉字书写 II): Estudio de caracteres complejos y técnicas de memorización.

-Literatura China Clásica (中国古典文学): Introducción a obras clásicas como el "Libro de las Odas" (诗经) y "El Sueño del Pabellón Rojo" (红楼梦).

-Historia de China (中国历史): Panorama general desde las dinastías antiguas hasta la era moderna.

3. Nivel Avanzado (级阶段)

-Chino Mandarín V (汉语高级 I): Perfeccionamiento de la expresión oral y escrita.

-Chino Mandarín VI (汉语高级 II): Enfoque en el lenguaje formal, técnico y académico.

-Traducción Chino-Español (汉西翻译): Técnicas de traducción de textos literarios, periodísticos y técnicos.

-Lingüística China (汉语语言学): Estudio de la fonética, morfología, sintaxis y evolución del chino mandarín.

-Filosofía y Pensamiento Chino (中国哲学与思想): Análisis del confucianismo, taoísmo, budismo y su influencia en la sociedad.

4. Especialización (专业方向)

-Chino Comercial (务汉语): Vocabulario y expresiones útiles para negocios en contextos chinos.

-Medios de Comunicación en Chino (中文媒体): Análisis de noticias, artículos y programas de televisión en chino.

-Arte y Caligrafía China (中国艺术与书法): Práctica de caligrafía y apreciación del arte tradicional chino.

-Cine y Literatura Contemporánea China (中国当代电影与文学): Estudio de obras modernas y su impacto cultural.

-Chino Coloquial y Regionalismos (汉语口语与方言): Introducción a dialectos como el cantonés y expresiones coloquiales.

5. Talleres y Prácticas (实践与工作坊)

-Taller de Conversación (汉语会话实践): Práctica guiada de conversación en situaciones cotidianas.

-Inmersión Cultural (文化沉浸): Actividades prácticas como celebración de festivales chinos y cocina tradicional.

-Intercambio Lingüístico (语言交换): Colaboración con hablantes nativos para mejorar habilidades comunicativas.

-Taller de Escritura Creativa en Chino (中文创意写作): Desarrollo de habilidades para redactar textos literarios y ensayos.

6. Investigación y Proyectos Finales (研究与毕业项目)

-Seminario de Investigación en Estudios Chinos (汉学研究研讨会): Desarrollo de proyectos de investigación sobre temas específicos.

-Tesis o Proyecto Final (毕业论文/项目): Elaboración de un trabajo académico o práctico relacionado con el idioma o la cultura china.

-Estudios de Caso en Sociedad China (中国社会案例分析): Análisis de fenómenos sociales, económicos y políticos en la China contemporánea.

7. Asignaturas Optativas (选修课程)

-Chino para Turismo (旅游汉语): Vocabulario y expresiones útiles para el sector turístico.

- Chino para Ciencias y Tecnología (科技汉语): Lenguaje técnico relacionado con avances científicos y tecnológicos.

-Historia del Arte Chino (中国艺术史): Estudio de la evolución del arte chino desde la antigüedad hasta la actualidad.

-Relaciones Internacionales de China (中国国际关系): Análisis del papel de China en el contexto global.

Actividades Complementarias

-Viajes de Estudio a China (中国游学): Inmersión cultural y lingüística en universidades o instituciones chinas.

-Participación en Conferencias y Seminarios (参加研讨会): Asistencia a eventos académicos relacionados con estudios chinos.

-Intercambios Estudiantiles (学生交): Programas de intercambio con universidades chinas.

 

Por grupos de edad:

-Niños (6-12 años): Enfoque lúdico con canciones, cuentos y juegos de caracteres (ej.: "adivina el pictograma"). Escuelas en España usan el método -"Chino con Bao Bao", donde una mascota virtual guía el aprendizaje.

-Adolescentes (13-18 años): Vinculación con cultura pop (K-pop chino, dramas) y proyectos digitales (crear videos en TikTok en chino). Un liceo en Colombia logró aumentar la matrícula en chino un 70% con esta estrategia.

-Adultos: Enfoque por objetivos específicos (turismo, negocios, certificaciones HSK). La Universidad de Buenos Aires ofrece micro-créditos en "Chino para Profesionales de la Salud". Por objetivos:

-Chino comercial: Vocabulario sectorial (logística, finanzas), simulaciones de videollamadas empresariales y protocolos de networking.

-Chino académico: Énfasis en lectura de artículos y presentaciones formales. El Tecnológico de Monterrey incluye talleres de escritura de papers académicos.

Chino para turismo: Diálogos prácticos (transportes, emergencias) y conocimiento de variantes regionales (diferencias entre mandarín de Beijing y Taiwán).

 

 

CONCLUSIONES

La enseñanza efectiva del chino en contextos no nativos requiere abandonar modelos rígidos para adoptar un enfoque multidimensional que contextualice el lenguaje en situaciones reales; humanice el aprendizaje mediante componentes culturales; tecnifique la exposición lingüística y personalice las trayectorias formativas

Instituciones pioneras como el Instituto Confucio de la UNAM (México) o el programa "Chino para Hispanohablantes" de la Universidad de Granada están demostrando que este enfoque adaptado puede reducir el tiempo de adquisición del chino básico en hasta un 40% comparado con métodos tradicionales. El futuro de esta disciplina pasa por currículos dinámicos que respondan no solo a las características lingüísticas del chino, sino a las necesidades específicas de cada comunidad de aprendices.

En síntesis, esta propuesta curricular se justifica didácticamente porque:

§  Asegura una progresión lógica y motivadora desde lo elemental a lo especializado.

§  Integra de forma equilibrada los aspectos lingüísticos, culturales, históricos y prácticos.

§  Responde a los principios de contextualización, personalización y aprendizaje activo.

§  Prepara a los estudiantes para los desafíos reales de la comunicación y la mediación intercultural en el mundo contemporáneo.

§  Facilita la transferencia de competencias entre el ámbito académico, profesional y social.

Por todo ello, este plan de estudios constituye una base sólida y flexible para la formación de especialistas en lengua y cultura chinas, adaptándose tanto a programas de licenciatura como de posgrado en Estudios Chinos o Lingüística Aplicada.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Byram,           M.        (1997).           Teaching       and     Assessing     Intercultural  Communicative  Competence. Multilingual Matters.

Council of Europe. (2001). Marco común europeo de referencia para las lenguas: aprendizaje, enseñanza, evaluación. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Krashen, S. (1982). Principles and Practice in Second Language Acquisition. Pergamon Press.

Kolb, D. A. (1984). Experiential Learning: Experience as the Source of Learning and Development. Prentice Hall.

González, J., González, M., Carrión, D. Innovaciones didácticas en la enseñanza de la lengua china. en II Congreso Internacional de Didáctica, CIDD, 2010

Swain, M. (2000). The output hypothesis and beyond: Mediating acquisition through collaborative dialogue. In J. P. Lantolf (Ed.), Sociocultural theory and second language learning (pp. 97-114). Oxford University Press.

Yélamos, Á. Unidad didáctica para el aprendizaje de chino como lengua extranjera.

Canale, M. (1983). «De la competencia comunicativa a la pedagogíacomunicativa del lenguaje». En Llobera et al. (1995). Competencia comunicativa. Documentos básicos en la enseñanza de lenguas extranjeras. Madrid: Edelsa, pp. 63-83.

Martínez, C. M., & Marco, J. L. (2011). La enseñanza de “Chino paraHispanohablantes” dentro del Marco Común Europeo de Referencia (MCER). Didáctica. Lengua y Literatura, 23, 273-319.

Bañeza Cortés, M.C. (2016) Interculturalidad y comunicación no verbal enlaenseñanza del chino como lengua extranjera. Manuscrito no publicado, Trabajo de Finde Máster, MAES, Universidad de Granada, Granada, España.

Cruz, E. y Yélamos, A. (2017). Programación didáctica: E.O.I. Málaga tercer curso (B1). Manuscrito no publicado, Aprendizaje y Enseñanza de la LenguaExtranjera, MAES, Universidad de Granada, Granada, España.

 



[1] Docente de la Facultad de Español para No Hispanohablantes, Universidad de La Habana, La Habana, Cuba

[2] Docente del Instituto Confucio de la Universidad de La Habana, La Habana, Cuba