Fecha de presentación:
diciembre, 2024 Fecha de aceptación: febrero, 2025 Fecha de publicación: abril,
2025
Enseñanza del chino en contextos no nativos:
adaptación curricular y prácticas exitosas
Teaching Chinese in non-native contexts:
curriculum adaptation and successful practices
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Dr.C. Akemi
González Matute [1] ORCID:
https://orcid.org/0000-0002-8625-2318 |
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MSc. Luis
Mario Zamora Rosabal [2] luis.zamora@rect.uh.cu
ORCID:
https://orcid.org/0009-0004-8567-5062 |
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Cita
sugerida (APA, séptima edición)
González, A.
y Zamora, L.M. (2025). Enseñanza del chino en contextos no nativos:
adaptación curricular y prácticas exitosas.
Revista Mapa, 11(39),
204 – 219.
RESUMEN
La internacionalización del chino
mandarín ha impulsado su enseñanza en contextos no nativos, lo que plantea
desafíos y oportunidades únicas. Esta ponencia analiza cómo la enseñanza del
chino se adapta a diferentes entornos culturales y educativos, proponiendo
estrategias curriculares y prácticas pedagógicas efectivas. Se abordan los
principales retos, como la complejidad fonética, tonal y del sistema de
escritura, así como las diferencias culturales que dificultan el aprendizaje.
Para superar estos obstáculos, se propone un diseño curricular flexible que
integre las cuatro habilidades lingüísticas (escuchar, hablar, leer y escribir)
con un enfoque comunicativo y contextualizado. La incorporación de contenidos
culturales relevantes y el uso de materiales didácticos adaptados son clave
para conectar el idioma con las realidades locales de los estudiantes. Se
destacan prácticas exitosas, como el uso de tecnología (aplicaciones y
plataformas en línea), métodos lúdicos (caligrafía, cocina china) y actividades
culturales que motivan el aprendizaje. Además, se presentan experiencias
concretas de enseñanza del chino en América Latina, Europa y África, resaltando
colaboraciones con el Instituto Confucio y testimonios de docentes y
estudiantes. La ponencia concluye con recomendaciones para docentes e
instituciones, como la capacitación continua, la creación de redes de
colaboración y el desarrollo de materiales contextualizados. En definitiva, se
subraya la importancia de adaptar la enseñanza del chino a las necesidades de
cada contexto, promoviendo un enfoque globalizado e inclusivo que facilite su
aprendizaje en todo el mundo.
Palabra clave: enseñanza
del chino, contextos no nativos, adaptación curricular, prácticas pedagógicas,
internacionalización.
ABSTRACT
The
internationalization of Mandarin Chinese has boosted its teaching in non-native
contexts, posing unique challenges and opportunities. This paper analyzes how
Chinese teaching adapts to different cultural and educational settings,
proposing effective curricular strategies and pedagogical practices. Key
challenges are addressed, such as phonetic, tonal, and writing system
complexity, as well as cultural differences that hinder learning. To overcome
these obstacles, a flexible curriculum design is proposed that integrates the
four language skills (listening, speaking, reading, and writing) with a
communicative and contextualized approach. The incorporation of relevant
cultural content and the use of adapted teaching materials are key to
connecting the language with students' local realities. Successful practices
are highlighted, such as the use of technology (apps and online platforms),
recreational methods (calligraphy, Chinese cooking), and cultural activities
that motivate learning. In addition, specific experiences of teaching Chinese
in Latin America, Europe, and Africa are presented, highlighting collaborations
with the Confucius Institute and testimonials from teachers and students. The
presentation concludes with recommendations for teachers and institutions, such
as ongoing training, the creation of collaborative networks, and the
development of contextualized materials. Ultimately, the presentation
underscores the importance of adapting Chinese teaching to the needs of each
context, promoting a globalized and inclusive approach that facilitates Chinese
learning worldwide.
Keywords: Chinese teaching, non-native contexts,
curriculum adaptation, pedagogical practices, internationalization.
INTRODUCCIÓN
En un mundo
cada vez más interconectado, el dominio de lenguas extranjeras se ha convertido
en una herramienta clave para el desarrollo académico, profesional y cultural.
Entre los idiomas que han cobrado mayor relevancia en las últimas décadas, el
chino mandarín ocupa un lugar destacado. Como la lengua más hablada del planeta
y un pilar fundamental en el ámbito económico, político y tecnológico global,
su aprendizaje trasciende el interés meramente lingüístico para convertirse en
una competencia estratégica.
Sin embargo,
la enseñanza del chino en contextos donde no es lengua nativa—como en países
hispanohablantes—presenta desafíos pedagógicos únicos. A diferencia de otras
lenguas indoeuropeas, el chino posee características estructurales radicalmente
distintas al español: un sistema de escritura logográfico (con miles de
caracteres en lugar de un alfabeto), una fonética basada en tonos (donde la
entonación cambia el significado de las palabras) y una gramática que carece de
conjugaciones verbales o concordancia de género y número. Estas diferencias
exigen un enfoque didáctico especializado que no puede limitarse a replicar los
métodos utilizados para enseñar inglés, francés o alemán.
Además de
las barreras lingüísticas, existen factores socioculturales y logísticos que
influyen en el proceso de aprendizaje. La escasez de docentes nativos
calificados en muchos países, la falta de materiales adaptados a hablantes de
español y la limitada exposición al idioma fuera del aula dificultan la
adquisición efectiva de la lengua. Pese a estos obstáculos, cada vez más
instituciones educativas en Iberoamérica, Europa y otras regiones están
incorporando el chino en sus planes de estudio, respondiendo tanto a la demanda
estudiantil como a los acuerdos bilaterales con China en materia educativa.
Este artículo
busca analizar las estrategias más efectivas para enseñar chino en entornos no
nativos, centrándose en dos ejes fundamentales: la adaptación curricular (cómo
diseñar programas que respondan a las necesidades de los aprendices) y las
prácticas pedagógicas exitosas (métodos, herramientas y experiencias probadas
en distintos contextos). A través de un recorrido por los antecedentes de su
enseñanza, un examen de los desafíos actuales y una revisión de casos de éxito,
se pretende ofrecer un marco de referencia para educadores, instituciones y
diseñadores de políticas lingüísticas.
La
relevancia de este análisis no es solo académica. En un escenario donde China
sigue expandiendo su influencia a través de iniciativas como la Nueva Ruta de
la Seda y los Institutos Confucio, comprender cómo enseñar su idioma de manera
accesible y motivadora es esencial para fomentar un aprendizaje equitativo y
sostenible. ¿Cómo hacer que el estudio de los caracteres no sea un obstáculo,
sino una experiencia enriquecedora? ¿Qué papel juegan la tecnología y la
cultura en este proceso? Estas son algunas de las preguntas que guiarán nuestra
exploración, con el objetivo final de contribuir a una enseñanza del chino más
inclusiva, eficaz y adaptada a la diversidad de realidades educativas globales.
DESARROLLO
Para enseñar
chino mandarín en el contexto que ocupa a esta investigación es fundamental
identificar los desafíos específicos que enfrentan los estudiantes
hispanohablantes en contextos no nativos. En cuanto a las barreras
lingüísticas, el sistema tonal del chino, con sus cuatro tonos principales y el
tono neutro, representa una dificultad significativa, ya que estos no existen
en español y complican tanto la discriminación auditiva como la producción
oral. Por otro lado, la escritura logográfica exige la memorización visual de
miles de caracteres, lo que implica un esfuerzo considerable para alcanzar la
alfabetización funcional. Asimismo, aunque la gramática china parece sencilla
por la ausencia de conjugaciones verbales o plurales, esto puede generar falsas
expectativas, ya que estructuras como las partículas modales (了, 吧) o los
clasificadores (量词) presentan retos adicionales.
Otro aspecto
que influye son los factores socioculturales porque también desempeñan un papel
relevante. La distancia cultural se manifiesta en conceptos como "miànzi" (honor social) o "guānxi"
(redes de contacto), que no tienen equivalentes directos en español y exigen un
enfoque intercultural en la enseñanza. Además, la falta de exposición fuera del
aula, especialmente en países sin comunidades chinas significativas, limita las
oportunidades de practicar el idioma en contextos reales.
Por otra
parte, las limitaciones institucionales constituyen un obstáculo adicional. La
escasez de docentes calificados, muchos de los cuales son nativos sin formación
pedagógica específica para enseñar chino a extranjeros, dificulta la
implementación de programas efectivos. Asimismo, los materiales didácticos
disponibles suelen estar diseñados para entornos de inmersión, lo que no se
ajusta a la realidad de aulas con apenas dos o tres horas semanales de clase.
Frente a
estos desafíos, resulta imprescindible desarrollar estrategias adaptadas que
prioricen la comunicación real sobre la memorización abstracta. El enfoque
tradicional, centrado en la repetición de caracteres y estructuras gramaticales
fuera de contexto, ha demostrado ser poco efectivo en entornos no nativos. Por
ello, se requiere un giro hacia el aprendizaje basado en tareas, diseñando
actividades que simulen situaciones reales, como pedir comida en un
restaurante, negociar precios o hacer presentaciones profesionales. Por
ejemplo, en la Universidad Nacional Autónoma de México, los estudiantes de
chino comercial realizan simulaciones de reuniones de negocios con empresas
chinas ficticias.
De igual
modo, el enfoque por competencias resulta fundamental, ya que permite evaluar
no solo el conocimiento lingüístico, sino también la capacidad de resolver
problemas comunicativos. El Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas
(MCER) ofrece pautas para adaptar este enfoque al chino, aunque requiere
ajustes por sus particularidades. Asimismo, el concepto de input comprensible,
propuesto por Krashen, sugiere presentar el idioma en
contextos significativos y con apoyo visual o gestual, especialmente en niveles
iniciales. Investigaciones en la Universidad de Barcelona demuestran que los
estudiantes expuestos a historias cortas con apoyo visual adquieren vocabulario
un 40% más rápido que aquellos que utilizan listas de palabras.
Por otro
lado, la integración de la cultura como parte fundamental del aprendizaje es indispensable.
Una enseñanza efectiva del chino no puede separarse de su contexto cultural.
Esto implica diseñar unidades temáticas sobre festividades, etiqueta social o
valores confucianos, vinculándolos con el lenguaje. El Colegio de Asia y África
de Londres, por ejemplo, incluye role-plays sobre
diferencias culturales en negocios. Además, el enfoque contrastivo, que analiza
comparativamente conceptos clave entre el chino y el español, como la
estructura de la familia, resulta esencial para desarrollar la competencia
intercultural. Igualmente, el uso del arte y medios auténticos, tales como
canciones populares, programas de televisión o cómics, ha demostrado ser
eficaz. Un estudio en Argentina evidenció que los estudiantes que analizaban
memes chinos mostraban una mayor retención de lenguaje coloquial.
Asimismo, es
fundamental aprovechar la tecnología para suplir la falta de exposición natural
al idioma. En contextos sin inmersión lingüística, la tecnología ofrece
soluciones innovadoras. Por ejemplo, la realidad virtual permite practicar
diálogos en escenarios simulados, como mercados o estaciones de tren. La
Universidad de Pekín reporta un aumento del 30% en la fluidez oral con esta
herramienta. Además, aplicaciones con reconocimiento de tonos, como HelloChinese o Speechling,
proporcionan retroalimentación inmediata sobre la pronunciación, lo cual es
crucial para superar la barrera tonal. Los intercambios digitales, a través de
programas como Talkmate, conectan a estudiantes con
hablantes nativos para conversaciones estructuradas. Datos de la Universidad de
Chile muestran que quince minutos diarios de estas prácticas equivalen a tres
horas semanales de clase en adquisición oral. Por último, la analítica de
aprendizaje, mediante sistemas como Du Chinese, adapta
automáticamente la dificultad de los textos según el progreso del estudiante,
personalizando el ritmo de aprendizaje.
Por último,
la flexibilización de los currículos según edades y objetivos es esencial. Un
currículo único no resulta adecuado para todos los contextos, por lo que la
diferenciación es clave. En el caso de los niños, se recomienda un enfoque
lúdico con canciones, cuentos y juegos de caracteres, como el método "Chino con Bao Bao"
utilizado en escuelas de España. Para adolescentes, la vinculación con la
cultura pop y proyectos digitales, como la creación de videos en TikTok en chino, ha demostrado incrementar la matrícula en
cursos de chino. En el caso de adultos, el enfoque debe adaptarse a objetivos
específicos, como el turismo, los negocios o la obtención de certificaciones
HSK, tal como ocurre en la Universidad de Buenos Aires con sus micro-créditos en "Chino para
Profesionales de la Salud". Asimismo, es importante diferenciar entre
chino comercial, académico y para turismo, adaptando los contenidos y las
metodologías a las necesidades concretas de cada grupo.
Justificación didáctica de la
propuesta de asignaturas para una disciplina académica en idioma chino,
organizada y argumentada con conectores y fundamentos pedagógicos
La enseñanza
del chino mandarín en contextos no nativos exige un enfoque curricular integral
y progresivo, capaz de responder tanto a las particularidades lingüísticas del
idioma como a las necesidades socioculturales y profesionales de los
estudiantes. La propuesta de asignaturas presentada a continuación se sustenta
en principios didácticos ampliamente reconocidos en la literatura sobre
adquisición de lenguas extranjeras, así como en experiencias exitosas de
programas internacionales de Estudios Chinos y Lingüística Aplicada.
En primer
lugar, el diseño por niveles (básico, intermedio, avanzado, especialización,
talleres y prácticas, investigación y optativas) responde al principio de
secuenciación gradual del aprendizaje, que facilita la asimilación progresiva
de competencias lingüísticas y culturales. De acuerdo con el Marco Común
Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER), es fundamental que los
estudiantes avancen desde la comprensión y producción de estructuras simples
hacia el dominio de registros formales, especializados y creativos.
En el nivel
básico, asignaturas como Chino Mandarín I y II, Escritura China I, Cultura
China Básica y Fonética, permiten sentar las bases fonológicas, ortográficas y
gramaticales del idioma. La introducción sistemática al pinyin, los tonos y los
caracteres básicos responde a la necesidad de superar las principales barreras
iniciales para hispanohablantes, como la discriminación de tonos y la
memorización de caracteres (Krashen, 1982). Asimismo,
la inclusión de Cultura China Básica y Fonética fomenta la conciencia
intercultural y la corrección fonética desde el inicio, elementos clave para
evitar la fosilización de errores y promover una competencia comunicativa
integral (Byram, 1997).
A medida que
los estudiantes progresan al nivel intermedio, las asignaturas Chino Mandarín
III y IV, Escritura China II, Literatura China Clásica e Historia de China
amplían el repertorio léxico y sintáctico, al tiempo que introducen la lectura
de textos auténticos y el análisis de contextos históricos y literarios. Este
enfoque responde al principio de input
comprensible (Krashen, 1982) y a la importancia de
contextualizar el aprendizaje mediante materiales auténticos y relevantes. La
literatura y la historia, además, permiten desarrollar habilidades de
pensamiento crítico y comprensión profunda de la cosmovisión china, aspectos
esenciales para la formación de sinólogos y profesionales interculturales.
En el nivel
avanzado, asignaturas como Chino Mandarín V y VI, Traducción Chino-Español, Lingüística China y Filosofía y Pensamiento Chino
abordan la lengua en sus registros más formales, técnicos y académicos. La
traducción y la lingüística fomentan la conciencia metalingüística y la
capacidad de mediar entre culturas, mientras que la filosofía y el pensamiento
chino permiten comprender los valores y paradigmas que subyacen a la
comunicación y la vida social en China. De este modo, el currículo trasciende
la mera adquisición instrumental del idioma para formar profesionales capaces
de interpretar y dialogar entre contextos culturales diversos.
La
especialización mediante asignaturas como Chino Comercial, Medios de
Comunicación en Chino, Arte y Caligrafía China, Cine y
Literatura Contemporánea, y Chino Coloquial y Regionalismos, responde a la
necesidad de personalizar el aprendizaje según intereses y salidas
profesionales. Así, los estudiantes pueden orientar su formación hacia ámbitos
como los negocios, la traducción mediática, el arte, la investigación o el
turismo, lo que incrementa la motivación y la pertinencia del programa (Council
of Europe, 2001).
Por otra
parte, los talleres y prácticas (conversación, inmersión cultural, intercambio
lingüístico, escritura creativa) se fundamentan en el principio de aprendizaje
experiencial (Kolb, 1984) y en la evidencia de que la interacción significativa
y la práctica guiada en contextos reales son determinantes para el desarrollo
de la fluidez y la competencia pragmática. La inmersión cultural y los
intercambios con hablantes nativos, por ejemplo, han demostrado acelerar la
adquisición y reducir la ansiedad comunicativa (Swain,
2000).
Finalmente,
la inclusión de investigación y proyectos finales (seminarios, tesis, estudios
de caso) fomenta la autonomía intelectual y la capacidad de aplicar los
conocimientos adquiridos a la resolución de problemas complejos, competencias
esenciales tanto en el ámbito académico como profesional. Las asignaturas
optativas permiten adaptar el plan de estudios a las demandas cambiantes del
entorno global, integrando áreas emergentes como el chino para la ciencia y la
tecnología, el turismo, el arte o las relaciones internacionales.
Propuesta de asignaturas para una
disciplina académica en idioma chino, diseñada para cubrir aspectos
lingüísticos, culturales, históricos y prácticos.
Este plan de
estudios puede adaptarse a un programa de licenciatura o posgrado en Estudios
Chinos o Lingüística Aplicada al idioma chino.
1. Nivel
Básico (基础阶段)
-Chino
Mandarín I (汉语基础 I):
Introducción al pinyin, tonos, caracteres básicos y gramática elemental.
-Chino
Mandarín II ( 汉语基础
II): Ampliación de vocabulario, estructuras gramaticales y conversación básica.
-Escritura
China I (汉字书写 I):
Aprendizaje de los radicales, trazos básicos y caracteres simples.
-Cultura
China Básica (中国文化基础): Introducción a la historia, geografía, festividades
y tradiciones chinas.
-Fonética (汉语语音与声调): Práctica
intensiva de pronunciación y tonos.
2. Nivel
Intermedio (中级阶段)
-Chino
Mandarín III (汉语中级 I): Desarrollo
de habilidades comunicativas y comprensión auditiva.
-Chino
Mandarín IV (汉语中级 II):
Profundización en la gramática y redacción de textos sencillos.
-Escritura
China II ( 汉字书写
II): Estudio de caracteres complejos y técnicas de memorización.
-Literatura
China Clásica (中国古典文学):
Introducción a obras clásicas como el "Libro de las Odas" (诗经) y "El
Sueño del Pabellón Rojo" (红楼梦).
-Historia de
China (中国历史): Panorama general desde las dinastías
antiguas hasta la era moderna.
3. Nivel
Avanzado (高级阶段)
-Chino
Mandarín V (汉语高级 I):
Perfeccionamiento de la expresión oral y escrita.
-Chino
Mandarín VI (汉语高级 II):
Enfoque en el lenguaje formal, técnico y académico.
-Traducción
Chino-Español (汉西翻译): Técnicas
de traducción de textos literarios, periodísticos y técnicos.
-Lingüística
China (汉语语言学): Estudio
de la fonética, morfología, sintaxis y evolución del chino mandarín.
-Filosofía y
Pensamiento Chino (中国哲学与思想): Análisis
del confucianismo, taoísmo, budismo y su influencia en la sociedad.
4. Especialización
(专业方向)
-Chino
Comercial (商务汉语): Vocabulario y expresiones útiles
para negocios en contextos chinos.
-Medios de
Comunicación en Chino (中文媒体): Análisis
de noticias, artículos y programas de televisión en chino.
-Arte y
Caligrafía China (中国艺术与书法): Práctica
de caligrafía y apreciación del arte tradicional chino.
-Cine y
Literatura Contemporánea China (中国当代电影与文学): Estudio
de obras modernas y su impacto cultural.
-Chino
Coloquial y Regionalismos (汉语口语与方言):
Introducción a dialectos como el cantonés y expresiones coloquiales.
5. Talleres
y Prácticas (实践与工作坊)
-Taller de
Conversación (汉语会话实践): Práctica
guiada de conversación en situaciones cotidianas.
-Inmersión
Cultural (文化沉浸):
Actividades prácticas como celebración de festivales chinos y cocina
tradicional.
-Intercambio
Lingüístico (语言交换):
Colaboración con hablantes nativos para mejorar habilidades comunicativas.
-Taller de
Escritura Creativa en Chino (中文创意写作):
Desarrollo de habilidades para redactar textos literarios y ensayos.
6.
Investigación y Proyectos Finales (研究与毕业项目)
-Seminario
de Investigación en Estudios Chinos (汉学研究研讨会):
Desarrollo de proyectos de investigación sobre temas específicos.
-Tesis o Proyecto
Final (毕业论文/项目):
Elaboración de un trabajo académico o práctico relacionado con el idioma o la
cultura china.
-Estudios de
Caso en Sociedad China (中国社会案例分析): Análisis
de fenómenos sociales, económicos y políticos en la China contemporánea.
7. Asignaturas
Optativas (选修课程)
-Chino para Turismo (旅游汉语): Vocabulario y expresiones útiles para
el sector turístico.
- Chino para Ciencias y Tecnología (科技汉语): Lenguaje técnico relacionado con
avances científicos y tecnológicos.
-Historia
del Arte Chino (中国艺术史): Estudio de la evolución del arte
chino desde la antigüedad hasta la actualidad.
-Relaciones
Internacionales de China (中国国际关系): Análisis del papel de China en el
contexto global.
Actividades
Complementarias
-Viajes de
Estudio a China (中国游学): Inmersión
cultural y lingüística en universidades o instituciones chinas.
-Participación
en Conferencias y Seminarios (参加研讨会): Asistencia a eventos académicos
relacionados con estudios chinos.
-Intercambios
Estudiantiles (学生交换): Programas de intercambio con universidades chinas.
Por grupos
de edad:
-Niños (6-12
años): Enfoque lúdico con canciones, cuentos y juegos de caracteres (ej.:
"adivina el pictograma"). Escuelas en España usan el método -"Chino con Bao Bao",
donde una mascota virtual guía el aprendizaje.
-Adolescentes
(13-18 años): Vinculación con cultura pop (K-pop chino, dramas) y proyectos
digitales (crear videos en TikTok en chino). Un liceo
en Colombia logró aumentar la matrícula en chino un 70% con esta estrategia.
-Adultos:
Enfoque por objetivos específicos (turismo, negocios, certificaciones HSK). La
Universidad de Buenos Aires ofrece micro-créditos en
"Chino para Profesionales de la Salud". Por
objetivos:
-Chino comercial: Vocabulario sectorial (logística,
finanzas), simulaciones de videollamadas empresariales y protocolos de networking.
-Chino académico: Énfasis en lectura de artículos y
presentaciones formales. El Tecnológico de Monterrey incluye talleres de
escritura de papers académicos.
Chino para
turismo: Diálogos prácticos (transportes, emergencias) y conocimiento de variantes
regionales (diferencias entre mandarín de Beijing y Taiwán).
CONCLUSIONES
La enseñanza
efectiva del chino en contextos no nativos requiere abandonar modelos rígidos
para adoptar un enfoque multidimensional que contextualice el lenguaje en
situaciones reales; humanice el aprendizaje mediante componentes culturales;
tecnifique la exposición lingüística y personalice las trayectorias formativas
Instituciones
pioneras como el Instituto Confucio de la UNAM (México) o el programa "Chino para Hispanohablantes" de la Universidad de
Granada están demostrando que este enfoque adaptado puede reducir el tiempo de
adquisición del chino básico en hasta un 40% comparado con métodos
tradicionales. El futuro de esta disciplina pasa por currículos dinámicos que
respondan no solo a las características lingüísticas del chino, sino a las
necesidades específicas de cada comunidad de aprendices.
En síntesis,
esta propuesta curricular se justifica didácticamente porque:
§ Asegura una progresión lógica y motivadora
desde lo elemental a lo especializado.
§ Integra de forma equilibrada los aspectos
lingüísticos, culturales, históricos y prácticos.
§ Responde a los principios de
contextualización, personalización y aprendizaje activo.
§ Prepara a los estudiantes para los
desafíos reales de la comunicación y la mediación intercultural en el mundo
contemporáneo.
§ Facilita la transferencia de competencias
entre el ámbito académico, profesional y social.
Por todo
ello, este plan de estudios constituye una base sólida y flexible para la
formación de especialistas en lengua y cultura chinas, adaptándose tanto a
programas de licenciatura como de posgrado en Estudios Chinos o Lingüística
Aplicada.
REFERENCIAS
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Council of Europe. (2001). Marco común
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Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
Krashen, S.
(1982). Principles and Practice
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Kolb, D. A. (1984). Experiential
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lengua china. en II Congreso Internacional de Didáctica, CIDD, 2010
Swain, M. (2000). The output hypothesis and beyond:
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Cortés, M.C. (2016) Interculturalidad y comunicación no verbal enlaenseñanza del chino como lengua extranjera. Manuscrito
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Cruz, E.
y Yélamos, A. (2017). Programación didáctica: E.O.I.
Málaga tercer curso (B1). Manuscrito no publicado, Aprendizaje y Enseñanza de
la LenguaExtranjera, MAES, Universidad de Granada,
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