Fecha de
presentación: agosto, 2025 Fecha de aceptación: octubre, 2025 Fecha de
publicación: diciembre, 2025
Necessary approach to the Moral Education and Citizen
in the improvement of the Basic Secondary
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DrC. Orlando Fonseca
Báez[1] ORCID: https://orcid.org/0009-0003-9452-3776 |
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Cita sugerida (APA, séptima edición)
Fonseca, O. (2025). Aproximación necesaria a la Educación
Moral y Ciudadana en el perfeccionamiento de la Secundaria Básica. Revista Mapa, 7(41), 135–157.
http://revistamapa.org/index.php/es
El presente estudio revela la
estructuración de los contenidos de la asignatura Educción Moral y Ciudadana en
Secundaria, así como los conceptos estructurantes y megavalores cívicos que se forman de séptimo a noveno grado. Se
atiene a la perspectiva moral, jurídica y política de toda sociedad democrática
donde el papel de la educación asume un carácter socioclasista
en virtud de la formación de un pensamiento crítico de los ciudadanos. A su
vez, presenta un enfoque novedoso
para la formación del ciudadano sobre la base del desarrollo individual y la
sociedad, a partir del comprometimiento para percibir los problemas sociales
como propios, la inserción creativa y dinámica como factor de transformación,
lo que posibilita individuos aptos para responsabilidades en la vida cotidiana
más conscientes de su rol en la sociedad socialista.
Palabras claves: ciudadano,
educación, educando, moral, secundaria
Summary
The
present study reveals the structuring of the contents of the subject Moral
Education and Citizen in Secondary, as well as the concepts estructurantes and civic mega values that
are formed from seventh to ninth grade. He/she abides to the moral, artificial
perspective and politics of all democratic society where the paper of the
education assumes a character classist partner by virtue of the formation of a
critical thought of the citizens. In turn, it presents a novel focus for the
citizen's formation on the base of the individual development and the society,
starting from the comprometimiento to perceive the
social problems as own, the creative insert and dynamics as transformation
factor, what facilitates capable individuals for responsibilities in the daily
life more aware of their list in the socialist society.
Key words: citizen, education, educating,
moral, secondary
INTRODUCCIÓN
La Educación Moral y Ciudadana ha
devenido asignatura como parte de la Disciplina Educación para la Vida Ciudadana
a partir de los cambios que se operan en el sistema educativo cubano, como
parte del proceso del III Perfeccionamiento.
El siguiente trabajo tiene como
objetivo revelar la concreción en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la
Educación Moral y Ciudadana en Secundaria Básica como parte de la concepción
de la Disciplina en el marco del III
Perfeccionamiento.
Para el que, se han tomado como
referencias, los fundamentos expuestos en la concepción de la disciplina EPVC
en el III Perfeccionamiento, los programas y orientaciones metodológicas de la
asignatura en la secundaria básica.
En consecuencia, forma parte
esencial de lo expuesto, la experiencia de los autores de los programas, libro
de textos y orientaciones metodológicas en cada uno de los grados para la
Educación secundaria básica, que han contribuido directamente con su autoría y
experiencia al perfeccionamiento de las asignaturas como parte de la
disciplina.
DESARROLLO
La Disciplina EPVC en la Educación
secundaria básica comprende las asignaturas Educación Moral y Ciudadana en 7mo,
8vo y 9no grados.
Es objetivo general de la
Disciplina: contribuir
a la formación de los fundamentos de la cultura ciudadana del estudiante, en
cuyo núcleo se encuentran los contenidos de las bases históricas del civismo,
al respecto plantearon Chacón Arteaga, N. y coautores (2019):
Ético-morales, políticos y
jurídicos, en interacción con las restantes formas ideológicas de la conciencia
social, para su participación autorregulada en el espacio público de la
construcción del socialismo en Cuba, de su proyecto de vida como ciudadano
revolucionario cubano, trabajador honesto, decente, conocedor y respetuoso de
la ley y sus principios, protagonista de derechos y deberes personales y
colectivos, sobre la base de la consolidación de su identidad nacional y el orgullo
patriótico por la memoria histórica revolucionaria del pueblo cubano. (p 23)
El que se concreta en la Educación
secundaria básica mediante la estructuración y gradualidad en objetivos
específicos en las diferentes asignaturas.
La
Educación Moral y Ciudadana ha de
lograr traducir la ética heroica revolucionaria en sensibilidad, conocimiento y
convicción individuales, así como formar los puntos de vistas y valores morales
desde los cuales asumir práctica y evaluativamente las situaciones de la vida
cotidiana.
Esta denominación responde a la
necesidad de una concepción contemporánea más abarcadora y actualizada en
temáticas de prioridad educativa para la socialización de los estudiantes y de
su participación responsable en los procesos democráticos de la sociedad en los
cuales se involucra.
Esta concepción está centrada en la
educación de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes a decir de Chacón
Arteaga, N. L. (2022):
En una cultura ética de las
relaciones humanas, la comunicación, el
comportamiento y la participación
ciudadana en el sistema democrático de la realidad social cubana, el cual tiene
como base los principios, normas y valores de la moral que sustentan la
identidad nacional, cultural y patriótica de los cubanos y de la Revolución
socialista, a partir de la cual, se erige la educación jurídica en el
conocimiento y respeto a la Constitución de la que emanan las principales leyes
y refrenda los derechos y los deberes de los ciudadanos cubanos, los principios
de la democracia socialista, las características del Sistema Político
socialista de la sociedad cubana, su sistema electoral y su ideología. (p. 3)
Los educandos de Secundaria Básica
forman parte de una comunidad humana, cuyos miembros interactúan entre sí y se
comportan como herederos, transmisores, autores y actores de una cultura históricamente
condicionada. Por ello, al examinar un sujeto de la cultura, en este caso los
educandos, es necesario considerar el contexto sociocultural con características
históricas, económicas y socio-psicológicas, donde desarrollan sus vivencias y
crean su proyecto de vida. En estas circunstancias se encarga al sistema
nacional de educación la formación de las nuevas generaciones para que sean
protagonistas en la transformación de la sociedad que se construye.
En la educación Secundaria Básica se
parte de lograr la educación ciudadana en el sistema de trabajo educativo de la
institución educativa, en articulación con la familia y la comunidad, como una
dirección de la formación integral de los educandos; por tanto, hace suyo el
componente ciudadano y jurídico como misión del proceso pedagógico que trasciende
a la esfera social, en función de preparar a los educandos para la vida y
valorar su grado de participación comprometida desde los valores en el proceso
histórico, proyecto socialista y sistema político en Cuba. Todo ello alberga la
posibilidad de cambiar los escenarios para el tratamiento a los contenidos de
la asignatura en la educación, cuyo resultado se concreta en un proceso de
enseñanza más significativo, atrayente, emotivo y cautivador.
Para Fonseca
Báez, O. (2023). La Educación Moral y Ciudadana vista como:
Fenómeno social, está relacionada íntimamente
con aspectos esenciales de la vida del hombre en sociedad; mediante ella el
individuo se apropia de la cultura, logra la asimilación y objetivación de los
contenidos socialmente válidos mediante el proceso de formación, expresados en
los sistemas de normas y valores aceptados por la sociedad para contribuir de
forma activa y creadora a su progreso. (p. 31)
La educación moral y ciudadana ha de
tratarse como un tema de responsabilidad ciudadana, traducido en la
contribución al desarrollo de actividades en el currículo institucional, que devienen
en experiencias de la vida cotidiana, bajo el manto de una dimensión ética que
se concrete en el desarrollo de los educandos y, luego, porque se trata de un
deber cívico trascender al plano social en interrelación con las agencias del
contexto sociocultural formativo. No se debe olvidar que es justamente en la
etapa de la adolescencia en la que el educando se apropia no solo de
conocimientos, sino también sentimientos, formándose los principios, cualidades
y valores tanto morales, como jurídicos y políticos.
La asignatura, tiene entre sus
objetivos el conocimiento del sistema de legalidad socialista en Cuba, que
contribuye a la consolidación de la identidad individual, nacional o regional,
la responsabilidad ciudadana y la participación social desde el conocimiento de
las normas jurídicas que rigen la vida del Estado y sus organizaciones e
instituciones, como condición necesaria para la educación ciudadana y, por
tanto, tarea esencial de la familia, la escuela y la comunidad.
Por ello, desde la clase, el
educando debe tener claro qué aspiraciones pretende en su futuro proyecto de
vida, cómo proceder para favorecer el fortalecimiento de los valores
identitarios del núcleo familiar, cuál es el orden jurídico imperante en el
contexto sociocultural en que conviven; cuáles son las relaciones económicas,
sociales, culturales, en que se desarrollan y cómo aportan la escuela, la
familia y la comunidad a la conformación de su futuro proyecto de vida.
Esta concepción posibilita la
inclusión de contenidos del comportamiento y la participación ciudadanas en
temas educativos de las relaciones sociales humanistas y de la convivencia
tanto de carácter elemental, familiar, entre vecinos, en los lugares públicos
etc., como aquellos temas educativos-preventivos acuciantes en la realidad
cubana y del mundo actual, entre ellos pueden citarse algunas temáticas de
prioridad tales como:
·
Educación integral de la sexualidad con enfoque de
género.
·
Educación para la prevención de las adicciones.
·
Prevención de lesiones no intencionales y educación
vial.
·
Proyectos de vida
·
Educación inclusiva
·
Educación medioambiental
·
Educación para la paz y cultura del diálogo en la
resolución de conflictos frente a la violencia.
·
Educación en la cultura de la religiosidad de la
sociedad cubana.
·
Educación bioética ante los conflictos del desarrollo
de la ciencia y la tecnología y sus impactos en los seres humanos y el medio
ambiente.
·
Educación ideológica antisubversión
y anticolonización cultural.
·
Educación para la defensa.
·
Educación en y para el trabajo digno, la vocación y
orientación profesional.
Se
requiere prestar especial atención a la relacionada con el tratamiento y
estímulo a los oficios. En el ejercicio de estas actividades se expresa también
con nitidez el complejo entramado de las relaciones sociales entre ciudadanos; por
cuanto es en la propia comunidad donde mayor se expresa la dialéctica deberes y
derechos y hay que fomentar entre los ciudadanos la cultura del servicio.
·
Educación ética y estética en la comunicación de las
relaciones de amistad, de pareja e intergeneracional, el tratamiento a la tercera
edad.
·
Lo espiritual en su relación con lo material,
preparar al niño, niña, adolescente y joven para el pleno goce y disfrute de la
creación natural o humana, que lleve al desarrollo de su capacidad de
apreciación y valoración estética.
·
Educación económica y cívico-tributaria. Hay que
tener en cuenta que la actualización del modelo económico implica que la
inmensa mayoría de los servicios se ofertarán a partir del trabajo por cuenta
propia, por lo que la educación tributaria es esencial y estará el deber de
tributar al Estado como una de las obligaciones más importantes del ciudadano,
además de la contribución a la seguridad social como beneficio económico al
presupuesto estatal del país.
En el desarrollo de sus contenidos
en Secundaria se debe contribuir a formar valores, comportamientos,
sentimientos de amor a la Patria y las mejores tradiciones culturales de
nuestro pueblo, enseñar la conservación del socialismo que construimos y las
conquistas que defendemos; además de incentivar la protección del medio
ambiente, la salud física y mental, así como las medidas para prevenir
enfermedades, se debe ofrecer herramientas para conducirse ante las emergencias
de los desastres naturales o condiciones excepcionales que ocurran en la vida
cotidiana.
La
enseñanza, debe desarrollarse a partir de la concepción desarrolladora de la
didáctica de las ciencias sociales, en tanto contribuye a la efectividad de la
dirección del proceso de enseñanza-aprendizaje y al logro de posiciones cada
vez más atractivas y conscientes en el proceso de asimilación del conocimiento,
en el que el educando, según Romero M. (2022) reflexione crítica y
creativamente, “que confronten puntos de vista diversos, valoren diferentes
perspectivas de un mismo problema, desarrollen su actividad decisoria con
fuentes diversas sobre la base de la necesaria relación entre lo cognitivo y lo
afectivo, lo probatorio y lo emocional” (p. 17)
Estos temas diversos amplían las
posibilidades para que en la asignatura el docente pueda hacer una
determinación, secuenciación y dosificación gradual de los contenidos -no
repetitivos- a lo largo de los diferentes grados de la Secundaria Básica, así
como posibilitar la extensión de actividades que puede realizar la institución
educativa en un contexto no áulico y de familiarización de los educandos, la
familia y la comunidad con estas temáticas de una forma más atractiva.
Para
ello el docente debe favorecer la ejecución de clases prácticas donde los
educandos ejecuten, amplíen, profundicen, integren y generalicen métodos de
trabajo característicos de la asignatura, que les permitan desarrollar
habilidades para utilizar y aplicar, de modo independiente, los conocimientos y
como aprovechando los medios a su disposición o proporcionados por los agentes
socializadores, es capaz de gestionar el conocimiento.
En
este espacio educativo, lograr la evaluación del desempeño del educando de
manera distintiva y diversa, desde diferentes enfoques para el armónico proceso
de enseñanza aprendizaje, donde el currículo institucional complemente, amplíe
y profundice los contenidos del currículo general, se analicen los fenómenos
naturales y los provocados por el propio hombre desde una perspectiva objetiva,
de la cual se obtiene como resultado la concreción sistemática del proyecto
educativo institucional, en estrecha vinculación con los agentes del contexto
sociocultural formativo.
En
otras palabras, de Romero, M. (2022):
La clase debe
aportar herramientas y recursos intelectuales para pensar, y aportar también
vías para el enjuiciamiento ético; debe dejar una lección humana que enriquezca
al alumno integralmente; que permita el crecimiento de su personalidad, el
mejoramiento individual en su inserción social, el desarrollo de un saber humanizante que permita aprender socialmente de la realidad
y desplegar adecuados comportamientos ciudadanos, fomentar el civismo. (p. 15)
En
la clase, el educando incorpora en su modo de actuación sentimientos y
cualidades, de grados y educaciones anteriores, que le permiten adoptar
posiciones ante dilemas contemporáneos que configuran su percepción del entorno
relativo y participante; lo que contribuye al desarrollo de su cultura general.
Estos aspectos se demuestran en la trayectoria estudiantil, vinculada al
funcionamiento de la organización pioneril que
militan, con lo que se prepara para el proceso de crecimiento, se incorpora a
otras organizaciones sociales y de masas en el futuro, asumiendo un liderazgo
entre sus coetáneos.
La
enseñanza-aprendizaje desarrolladora debe contribuir a una clase útil para la
vida y dotar al educando de recursos intelectuales para pensar y ejercitarse a
partir de vivencias personales en distintas esferas de la vida, el desarrollo
de habilidades comunicativas que le permitan el diálogo y la reflexión con
profundidad cultural, donde desarrolle conciencia y compromiso social
expresados en sus comportamientos. Para su éxito exige que el docente domine el
contenido que imparte y pueda, con una cultura general, establecer la relación interdisciplinaria
con asignaturas que la nutren como: Historia, Español
y Literatura, Educación Artística, Geografía, Biología, entre otras, por lo que
debe conocerlas e integrarlas sistemáticamente en la medida de lo posible.
El
empleo de métodos productivos, aplicativos, dialógicos, decisorios, sobre la
base de la utilización de diversas fuentes, debe llevar a un proceso de
enseñanza-aprendizaje desarrollador, donde el educando profundice en el
estudio, comprensión y orientación hacia una actitud reflexiva de la vida
cotidiana de la sociedad en que vive, donde reafirme su identidad personal y
nacional en la formación consciente de una vida digna, solidaria, de amor,
respeto y defensa de la patria en la que participa desde su posición como
educando. Se trata de clases donde los educandos intervengan activamente en su
aprendizaje y los saberes aprendidos le permitan aplicarlos en la vida diaria.
De igual manera, para la dirección
del proceso de enseñanza-aprendizaje, se asume la concepción de la didáctica desarrolladora
de las ciencias sociales en tanto contribuye a la efectividad de la dirección
del proceso de enseñanza-aprendizaje y al logro de posiciones cada vez más
atractivas y conscientes en el proceso de asimilación del conocimiento, en el
que el educando.
Para
Romero, M. (2022) y Lolo, O. (2022):
Reflexione
crítica y creativamente sobre cuestiones históricas diversas en diferentes
contextos, que confronten puntos de vista diversos, valoren diferentes
perspectivas de un mismo problema, desarrollen su actividad decisoria con
fuentes diversas sobre la base de la necesaria relación entre lo cognitivo y lo
afectivo, lo probatorio y lo emocional. (p.17)
Por tanto, el desarrollo del proceso de
enseñanza-aprendizaje debe realizarse sobre la base de referentes:
epistemológico, sociológico, psicológico, axiológico y didáctico desde una lógica de la multidimensionalidad,
los que permitirán el estudio del objeto histórico:
·
en su desarrollo
en el tiempo y el espacio, en sus múltiples
interrelaciones y contradicciones
·
con un enfoque
clasista y con métodos de la ciencia, además de establecer la relación entre lo
general, lo particular y lo singular
·
favorecer en los
educandos el análisis, la comparación y la determinación de lo esencial
·
llegar de forma
independiente a nuevas generalizaciones, valorar, criticar y argumentar con
coherencia y rigor lógico.
·
Por eso, desde el proceso de
enseñanza-aprendizaje se debe contribuir a la formación y desarrollo de un
pensamiento crítico y creativo, mediante el modo de razonar histórico-social,
que apunte al rigor lógico, lo que permitirá según González, M. (2022) a:
·
Mantener la consecutividad y el carácter sistémico en la exposición del
contenido.
·
Realizar la división lógica
del contenido en partes o secciones evitando repeticiones innecesarias.
·
Seleccionar correctamente el
material.
·
Determinación de lo esencial.
·
Movimiento de lo simple a lo
complejo.
En tal dirección, el proceso de
enseñanza-aprendizaje debe desenvolverse, a partir de un enfoque desarrollador,
diferenciado y preventivo de la enseñanza, además de utilizar recursos que
permitan a los educandos profundizar en el conocimiento, despertar sus ansias
de aprender y la búsqueda permanente del conocimiento que les permita la
solución de problemas teóricos, teórico-prácticos o prácticos, donde la clase
le sea útil, no historizar, sino provocar la
confrontación de fuentes de la información y tendencias sociales, por tanto,
debe apoyarse en:
·
La diversidad de formas de
organización y variedad de procedimientos.
·
Un nivel superior de
integralidad en los métodos, medios de enseñanza, formas de organización y de
evaluación.
·
Un lenguaje preciso, claro,
convincente y lleno de imágenes, que despierte emociones en los educandos
mediante el ejemplo de las acciones humanas.
·
La activación del aprendizaje
a partir de un enfoque desarrollador, diferenciado y preventivo de la
enseñanza.
·
La interacción dialéctica
entre el docente y el educando, entre todos los educandos, el docente y los
agentes, los agentes y los educandos.
·
La utilización de materiales
audiovisuales interactivos.
·
Las vivencias y experiencias
de los educandos, que son base de la adquisición de nuevos conocimientos.
·
Otras fuentes del conocimiento
histórico-social, como son los documentos, resoluciones o artículos de la
prensa plana o digital.
Lo anterior presupone que el docente
debe transitar de informativo y trasmisor a director y facilitador del
conocimiento, el que crea una relación empática, no sólo entre él y los
educandos, sino con las personalidades, acontecimientos e instituciones de la
comunidad, para que el educando de pasivo y receptor del conocimiento, se
convierta en protagonista, participante, reflexivo y constructor de su
aprendizaje, de manera que desde sus vivencias él pueda analizar, reflexionar y
discernir las lecciones del intercambio con los sujetos alcanzables y se
conviertan en modelos sociales dignos a imitar, lo que permite trazarse nuevas
metas y aspiraciones individuales, así como asumir normas de conductas y
valores afines a la vida social en que se desenvuelve.
En
el enfoque que se propone, los medios juegan un papel sustancial en el proceso
de enseñanza aprendizaje de la asignatura. La utilización del libro de texto,
el Cuaderno Martiano II, el libro Saber Comportarse y el de Educación Formal,
la Constitución de la República, así como otras fuentes que aportan sobre el
pensamiento revolucionario de líderes cubanos y latinoamericanos, complementan
y enriquecen los saberes del educando.
Otros,
como el sistema de recursos tecnológicos: informáticos, comunicativos y audiovisuales,
constituyen valiosos aportes locales a la didáctica de la asignatura, en la que
se reconoce la existencia y utilización de medios en el contexto local de la
institución educativa, que aportan al desarrollo de las clases y actividades
prácticas como parte del currículo, en tanto se implican agentes y agencias
para la sistematización del contenido, en aras de lograr un proceso de
enseñanza aprendizaje desarrollador, contextualizado, transferible, significativo
y cautivador, en el que el educando sea capaz de gestionar su propio
conocimiento y cultive su personalidad.
En
este orden, la clase práctica constituye una forma colectiva de desarrollo de
las habilidades adquiridas, que se apoya en el trabajo individual de cada
educando y constituye el marco idóneo para realizar la retroalimentación de la
enseñanza.
Se debe tener presente en la
planificación de la clase práctica: “la reconstrucción del proceso vivido, su
análisis crítico, la extracción de lecciones aprendidas para compartir como
resultado de su socialización. A su vez, el proceso debe dar respuesta a
preguntas descriptivas como:
¿Qué sucedió? ¿Quién se involucró?
¿Qué resultados se obtuvieron? ¿Qué decisiones se tomaron? ¿Qué contradicciones
surgieron?; u otras de carácter interpretativo referidas fundamentalmente a:
¿Por qué se presentaron estas contradicciones y no otras? ¿Por qué se tomaron
esas decisiones y no otras? ¿En qué medida estos cambios contribuyen al logro
de las aspiraciones?, como se considera por Palomino,
J., Fernández, A. y Fonseca, O. (2025)
Conceptos
claves de la asignatura
En Carta Metodológica del Ministerio
de Educación (1999),
dirigida a metodólogos y docentes del
país en 1999, se define la formación
ciudadana como: “la educación de una actitud responsable para la
convivencia social presente y futura”. Es decir, todos aquellos elementos que
dotan al educando de modos correctos de comportarse en la sociedad en general,
ante cada una de las instituciones, sus miembros y ante las propias necesidades
e intereses que como ciudadanos tienen.
Rodríguez Portieles,
R. y otros.
(2019), convoca
a Educar en el
civismo significa “desarrollar la capacidad para
captar o percibir los problemas sociales como propios, incorporándose a su
solución con eficiencia y conciencia de sus deberes y derechos ciudadanos”.
Mega valores cívicos del comportamiento
ciudadano
La
identidad social, constituye un conjunto
de cualidades, características, vivencias, signos y situaciones del entorno
social que permiten a un sujeto o a un grupo diferenciarse de otro a partir de
su propia distinción en la asimilación de la identidad nacional, cultural,
patriótica y cívica. Se asocia a valores tales como: la dignidad, la modestia,
la sencillez, la solidaridad, el colectivismo, el patriotismo y el
internacionalismo, contribuyendo así, al desarrollo de hábitos de convivencia
social duraderos como: la cortesía, el respeto y la tolerancia.
Según
Rodríguez Portieles, R. y Otros. (2020):
Este valor cívico debe “reafirmar el
sentido de pertenencia a un grupo, compromiso, motivación, participación en los
proyectos colectivos como parte de los proyectos personales que asumen los
educandos en la sociedad cubana actual. La formación de una sólida identidad
personal y nacional constituye el núcleo del civismo, desarrollándose valores
como el patriotismo, la dignidad, la modestia, la sencillez, la solidaridad,
así como los hábitos morales y de cortesía, que fortalecen el respeto y la
tolerancia. (p,12).
La responsabilidad cívica, es la actitud que se asume ante la labor realizada
y por la cual se responde ante los demás. Es la respuesta a la obligación
contraída desde el momento que se asume, hasta el cumplimiento de la tarea,
respondiendo por la consecuencia de sus actos. favorece la convivencia social a
partir del desarrollo de orientaciones valorativas vinculadas a la disciplina,
la colaboración, el deber, la libertad e independencia, así como el respeto a
sí mismo y hacia los demás, implica el conocimiento de los deberes y derechos,
así como las reglamentaciones jurídicas que regulan el desenvolvimiento de las
distintas colectividades, pues la conciencia del cumplimiento de la legislación
moral del compromiso con la colectividad.
Este valor implica el reconocimiento
de la posición del individuo en la sociedad, contribuyendo la elaboración de
proyectos personales de vida en correspondencia con los proyectos comunes en el
ámbito de las diferentes comunidades a las que pertenece el individuo, en este
sentido la capacidad de autorregulación en ellos actúa como elemento esencial
del comportamiento autodeterminado y la actividad a partir de la dialéctica
entre ¿quién soy, cómo soy, dónde estoy y hacia dónde voy?, como expresión de
la conducta y actividad de los individuos.
La participación ciudadana, es un proceso de implicación activa de los
ciudadanos en las distintas fases de los procesos de toma de decisiones
públicas de forma sistemática y efectiva de democracia directa e indirecta. La
participación ciudadana, aparece, además, como uno de los criterios más
actualizados que ayudan a definir las capacidades de una sociedad para su
integración social. Hay que preparar a cada individuo para esta participación,
demostrando la significación social positiva de esta actitud para el desarrollo
de la colectividad y de los individuos, desde las edades más tempranas, pues
este componente del civismo integra valores como el patriotismo,
responsabilidad, colaboración; desarrollando hábitos interactivos y una cultura
del diálogo y el debate imprescindible en estos tiempos.
Resulta muy importante
la preparación para el ejercicio del control ciudadano en todas sus
modalidades: el más conocido en el entorno social inmediato (circunscripción
electoral) es decir, la rendición de cuentas y en el entorno laboral (asambleas
de trabajadores).
La convivencia ciudadana, como una dimensión de la Formación Ciudadana que se expresa en la
actitud de aprecio y respeto a las personas, a partir de la significación o
reconocimiento del valor humano, como fin y no como medio. Es el reconocimiento
y apreciación de la dignidad del valor humano intrínseco en cada persona.
Por consiguiente, los educandos
deben asimilar, sistematizar y completar el sistema de conceptos cívicos,
jurídicos y políticos, es decir, los conocimientos, actitudes y valores morales
sobre los principales contenidos de la Educación para
la Vida Ciudadana, los rasgos fundamentales del pensamiento marxista,
leninista, martiano, fidelista y las mejores tradiciones de los intelectuales de
la cultura revolucionaria latinoamericanista, así como el marco regulatorio
fraguado a lo largo del proceso constitucional cubano. Lo anterior
tiene su expresión en el esquema de contenidos de las diferentes asignaturas de
la disciplina en la Educación secundaria básica:
7mo grado: inicia el estudio del ciudadano
cubano hoy en la Educación Secundaria Básica. Se trabajan los antecedentes en
los que debe tratarse la herencia y tradiciones de próceres y pensadores
cubanos. en la que deben precisarse los componentes y cualidades que la definen
(identidad, ejercicio de la ciudadanía virtuosa, responsabilidad cívica y
participación ciudadana, comportamiento moral y cultura jurídica), que le
permitirán la comprensión del contenido en los tres grados de esta educación al
definir por ejemplo: ciudadano, civismo, comunidad cívica, sociedad e identidad
individual, social, cultural y nacional; al trabajar la nueva formación
ciudadana deben precisarse los valores siguientes: antiimperialismo,
solidaridad, justicia, dignidad, honestidad, honradez, patriotismo, humanismo,
justicia y laboriosidad.
Como nuevo contenido se presenta la ética martiana
tratada desde el Cuadernos Martianos II. Secundaria Básica, con el propósito de
que se manifieste en su comportamiento y en la conformación de su futuro proyecto
de vida; abordar las cualidades morales y valores de grandes personalidades de
la localidad, de la nación y de Latinoamérica.
En el grado deben lograrse habilidades generales de
carácter intelectual que propicien la formación y el desarrollo del pensamiento
lógico, entre ellas: definir, explicar, ejemplificar y demostrar. De igual
manera se trabajará en la formación de habilidades generales de carácter
docente, las que permitirán, por la concepción misma de esta asignatura, hacer valoraciones
del resultado del trabajo realizado y prepararlos para el trabajo
independiente.
Es esencial precisar quiénes somos los cubanos, el concepto
de patria, la visión martiana, caracterizar la Constitución de la República de
Cuba como base de la cultura jurídica de los educandos, sostén de su desempeño
en la vida cotidiana y plataforma para el desarrollo del proyecto socialista
cubano. Debe destacarse su ideal humanista como expresión de la ideología
revolucionaria; al trabajar su contenido es necesario profundizar en los
valores que defiende, la importancia de conocer los derechos y deberes, todo
como parte del ejercicio de ciudadanía; al trabajar la igualdad y su
materialización en la vida diaria debe destacarse la igualdad frente a la
discriminación.
Resulta imprescindible la compresión de los derechos
humanos a partir del análisis de sus garantías jurídicas, judiciales y
materiales; destacar que el bloqueo económico, comercial y financiero, es la
principal violación de los derechos humanos en Cuba, se deben poner ejemplos que
lo demuestren en las tres direcciones, así como la defensa de nuestros derechos
en la ONU. Es preciso ahondar los derechos de las mujeres, las niñas y los
niños, así como la lucha contra la violencia y la discriminación donde se destaquen
las figuras femeninas más importantes en esta lucha y las instituciones,
proyectos y organizaciones que amparan este derecho.
8vo grado: alcanza
particular importancia el conocimiento de las leyes y la formación de
sentimientos de amor y respeto hacia el ordenamiento jurídico cubano, de ahí
que al explicar su sistema se insista en algunas leyes que son referente para
desarrollar en los educandos la capacidad de conocer sus fundamentos esenciales,
además de fomentar la cultura jurídica de estos, en pos
del ejercicio de la ciudadanía virtuosa mediante la participación activa. La
ley electoral los prepara para actuar en momentos donde deben ejercer sus
derechos ciudadanos y quedar explícitos los beneficios del sistema
presupuestario sin distinciones, así como la aplicación y el cumplimiento
consciente del sistema tributario.
Es preciso mencionar las leyes anticubanas elaboradas en
Estados Unidos que, de manera negativa, inciden o incidieron en nuestra
sociedad y las consecuencias de estas para el pueblo cubano, en especial para
los niños, las niñas, los adolescentes y jóvenes. En todos los casos, el
educando debe desarrollar actividades que partan de sus vivencias y, con la
ayuda del docente, demostrar su impacto para la vida en sociedad, para la
regulación del comportamiento ciudadano en la convivencia y en la participación
en el sistema político cubano y su democracia.
Las familias como célula fundamental de la sociedad y
contribuye a la preparación del educando en la conformación de su futuro
proyecto de vida, enfatizando en el comportamiento ciudadano de este en el
hogar, la escuela y la sociedad. Al trabajar los desafíos que enfrentan las
familias cubanas y sus características, es necesario hacer hincapié en las
condiciones socioeconómicas y su composición, como parte de nuestra identidad,
así como en el logro de la igualdad y la justicia social.
Otras temáticas de gran relevancia son las normas morales
y de cortesía en las familias; las relaciones humanas entre las distintas generaciones;
la atención al adulto mayor en el hogar y en la comunidad; el papel de la
escuela y las familias en la protección y prevención de la salud escolar y la
influencia en la educación de los educandos para fomentar el cuidado y la
conservación del medio ambiente y su biodiversidad, en favor de la vida de las
presentes y futuras generaciones.
En todos los casos, el educando debe desarrollar
actividades (elaborar textos, escribir o cantar canciones, realizar pinturas, dramatizaciones
y paneles, entre otras) inspiradas en sus vivencias, lo que el educando
demostrará con la ayuda del docente teniendo en cuenta su importancia para la
vida en sociedad.
Es necesario trabajar la importancia y la necesidad de la
actuación personal responsable de los educandos, en las diferentes esferas de
la vida de la sociedad cubana actual, para la conformación de su futuro
proyecto de vida. Se debe reforzar el valor del trabajo para la sociedad que se
construye; el papel del educando en la defensa estratégica de la Revolución
cubana; reconocer cuán necesaria es la educación estética y artística para la
cultura integral y la educación para consolidar hábitos de salud sanos y
responsables. Es preciso hacer énfasis en la educación para prevenir las adicciones
y las infecciones de trasmisión sexual, así como fomentar una actitud de
rechazo ante el consumo de tabaco, alcohol y otras sustancias nocivas.
9no grado: parte del conocimiento del sistema político cubano, el que deviene como estado socialista
de derecho, que consagra su poder al pueblo, en particular su estructura y
funcionamiento, las vías de participación ciudadana ante la Organización de
Pioneros José Martí (OPJM) y los retos a que se enfrentan los adolescentes en
el contexto contemporáneo, para ello debe apoyarse en la Constitución
de la República de Cuba, su carácter democrático, su
estructura y concreción en el sistema de
leyes que rigen la dinámica social en la que conviven los ciudadanos, en
relación con el Estado. Contribuye a la formación y desarrollo del ciudadano, para el ejercicio pleno de la ciudadanía, consciente del futuro
de la patria. El educando debe fundamentar los
principales problemas del mundo actual y demostrar la necesidad del cuidado del
medio ambiente y la biodiversidad, para el desarrollo sostenible de la sociedad
en que convive.
Una idea esencial que debe estar presente en todos los docentes
es que la Educación Moral y Ciudadana se nutre de la historia; pero el hecho
histórico no es el protagonista del contenido; resulta de alto valor en cada
temática resaltar la moralidad de los protagonistas en los acontecimientos, los
valores que guiaron las acciones en correspondencia con el significado que en
cada contexto tuvieron las ideas y actitudes de los individuos.
La educación moral y ciudadana de los educandos en la
institución educativa exige de los directivos y docentes la convicción de que la
asignatura desde su contenido curricular debe estar en condiciones de desarrollar
no solo conocimientos, sino comportamientos ciudadanos, los que deben ser
evaluados en actividades docentes y extradocentes. Todo
lo anterior implica que la asignatura debe asumir una concepción evaluativa de
tendencia cualitativa, de proceso y no solo de resultados puramente académicos,
que propicie más la coevaluación y la autoevaluación que la evaluación externa;
que la evaluación no se reduzca a una calificación cuantitativa sin una
reflexión movilizadora en lo moral, e impulse el crecimiento cívico individual
y colectivo del educando.
El trabajo docente desde la clase debe desarrollar
actividades sistemáticas que coloquen al educando en situaciones reflexivas,
decisorias, que exijan de él un quehacer cada vez más independiente; que
estimule el pensamiento lógico y la reflexión crítica; que se entrenen en el
establecimiento de concatenaciones y generalizaciones sobre bases factuales; una
evaluación que potencie las valoraciones éticas que subyacen en la acción
cívica de los ciudadanos y personalidades que se estudian y se refleje en sus
comportamientos diarios.
CONCLUSIONES
El estudio permite revelar que la concepción de la
disciplina Educación para la Vida Ciudadana tiene su concreción en la
estructuración y gradualidad de los objetivos específicos de la asignatura
Educación Moral y Ciudadana en cada uno de los grados que integran la Educación
secundaria básica. Además, el proceso de formación ciudadana al que se aspira
se logra con la articulación certera del sistema de influencias educativas en
torno al educando, haciéndolo partícipe de su propio conocimiento. Se considera
en todo momento el aporte de la asignatura a la convivencia ciudadana sobre la
base de la comprensión, la cooperación, tolerancia, el respeto y consenso para
enfrentar los dilemas contemporáneos. Para el logro del fin de la educación se
requiere de un docente que domine el contenido, la didáctica y metodología de
la asignatura con profundidad cultural, que, como ejemplo social digno a
imitar, reconozca y aplique las leyes más generales de la sociedad.
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